miércoles, 28 de noviembre de 2012

¡Nuestro Primer premio!.Tarta lila con amor.

La cocina es un arte.
El arte de innovar. De probar cosas nuevas.
Experimentar y disfrutar con la armonía de sabores, olores y texturas que nos regala un buen postre bien hecho.


Pero esto, no solo es aplicable a la repostería. Es aplicable a la cocina en general.
Sin embargo, a nosotros nos enloquece el dulce.
Una buena presentación, seguida de un buen disfrute.
Chocolate blanco, negro, con leche, con frutos secos, con galleta, bizcocho, nata, crema de mantequilla, de cacahuete, coco, mazapanes,...
¿Puede haber algo mejor?.
 
 
Sí, lo hay.
Cuando ves muestras de admiración o respeto por tus creaciones. Cuando ves que la gente te suelta un "oh, qué bonito, da pena comerlo" o un "jo, qué bueno está", eso te llena de mil maneras.
Pero cuando además, ves que compañeros que viven la repostería como tú, te muestran su apoyo y su respeto, eso te levanta la moral y mucho.
 
 
Porque, en estos tiempos que corren (que todos sabemos que no son buenos), en los que todo cada vez se hace más difícil y que el destacar ya no es cuestión de ser bueno, sino muchas veces de suerte, hace falta un rayo de esperanza, una luz que nos anime a seguir.
Esto nos ha pasado a nosotros hoy cuando nos hemos enterado de que habíamos recibido un premio.
¡¡Nuestro primer premio!!. ¡Qué ilusión!. Creo que Cuky hoy no duerme... ¡Ya ni cabe por las puertas de orgullo!.


Por eso, tenemos que darle mil gracias a MonCake&Cookies, que nos ha otorgado este premio que nos ha hecho tanta ilusión y desde aquí animamos a que se siga con esta iniciativa tan bonita. Porque todos necesitamos de vez en cuando una palmadita en la espalda. Somos humanos, ¿no? (Y perros).
Desde aquí, nosotros seguimos con la iniciativa y otorgamos con cariño el premio bien merecido a los siguientes blogs:

-Lour Cupcakes
-Sabor a Galletas
y
-Los Pasteles de Rosa
-La Luna en Dulce
-Cupcakes Are My New Love
-Efecto Cupcake
-¡Qué cosa tan dulce!
-El Hada de las Tartas
-Los Postres de Teresa
-Belle Cupcakes


Honey Kiss.
 
Peace, Love & Music
Cuky & Kim
 


lunes, 26 de noviembre de 2012

"Made In Tierrina"

El otro día, echando un vistazo, como de costumbre, a uno de nuestros blogs favoritos, "Aliter Dulcia", vimos que había hecho uno de los postres más ricos de nuestra tierrina, los llamados "mogís" o "mugís". Unos pasteles de masa esponjosa y rica crema.
Recuerdo comerlos desde bien pequeñita... Es un postre muy rico, con su cremita, tan esponjosos...
 

Muchas veces se me había pasado por la cabeza la idea de probar a hacerlos, como un reflejo fugaz. Pero, tan pronto como la idea había parecido, se había ido.
Pensaba... No me saldrían. Seguro que la masa me quedaría dura o poco esponjosa... ¿Y la crema?, ¿Cómo se sujeta la crema en los huequecitos de los mogís?...


 
Pero, esta vez, era diferente. Cuky tenía las claves para conseguir el éxito en esta receta.
Además, Isabel de "Aliter Dulcia" y sus maravillosas ideas, sus fantásticas fotos y sus aún mejores recetas, nos inspiró, proporcionándonos al chef Cuky y a mí, ese empujoncito que necesitábamos para probar este postre "Made in Tierrina".
 
 
Ingredientes para 9-10 mugís de tamaño medio:
(Para la masa):

- 500 gr de harina de fuerza.
- 2 huevos medianos.
- 190 gr de leche.
- 100 gr de azúcar.
- Un cubo de levadura de panadería fresca.
- 200 gr de mantequilla

 
Para la crema pastelera, nosotros utilizamos una de nuestras recetas secretas, nunca falla. Pero, básicamente, lleva más o menos los mismos ingredientes y en las mismas proporciones que en la receta de Isabel. Nosotros, no le ponemos limón pero, la canela es un indispensable.
 
(Para la crema):

- Medio litro de leche.
- 50 gr de Maizena.
- 120 gr de azúcar.
- 4 yemas de huevo.
- Un palo de canela.
 
La receta, la podréis encontrar en el blog de Isabel, "Aliter Dulcia", al que os animamos fervientemente que echéis un vistacín o más de uno porque, merece la pena.

Como decimos, la masa da para unos 9-10 mugís pero eso, claro está, depende de cómo queréis el grosor o cómo queréis de grandes los susodichos. El tamaño medio es como el de un croissant.
 
Elaboración de la masa:
 
Podéis amasar los ingredientes en un bol para que os resulte más fácil o podéis hacer una pequeña montaña con un hueco en el medio, "estilo volcán" para poner dentro el resto de ingredientes y amasar sobre la mesa. De cualquier modo, empezaremos mezclando todos los ingredientes salvo la mantequilla, que habremos sacado de la nevera para tener a temperatura ambiente y poder manejarla mejor en el siguiente paso. Es muy importante, si no tenéis ya costumbre de hacerlo, que tamicéis la harina para que se mezcle bien con el resto de ingredientes y no os de ningún problema. Es importante también que tengais harina de fuerza, no sólo por esta receta, sino porque os sirve para otras muchas más. Es casi un indispensable. La podéis encontrar fácilmente en casi cualquier supermercado. Para esta receta, en concreto, no es necesario ninguna marca en particular.
Cuando hayamos amasado todos los ingredientes, haremos una pelota grande y la taparemos bien con un paño o papel film y la dejaremos en la nevera reposando unos 20-25 minutos.
 
Pasado este tiempo, sacamos de la nevera y estiramos la masa, (con la mesa siempre enharinada), en forma de rectángulo y procederemos de la misma manera que lo haríamos para preparar un hojaldre. (Es importante que la cocina tenga un ambiente templado y no haya excesivo calor para poder manejar la masa con la mantequilla en adelante).
En uno de los lados de nuestra masa rectangular, colocaremos la mantequilla, ligeramente aplastada y doblamos el otro extremo para taparla, cubriéndola por completo. Estiramos de nuevo con el rodillo, con cuidado de que la mantequilla no se nos salga por los bordes, dejando de nuevo un rectángulo que doblaremos en tres partes también rectangulares. Tapamos de nuevo y llevamos al frigorífico otros 25 minutos. Pasado este tiempo, repetimos de nuevo el proceso, estirando y doblando de la misma forma, siempre con la mesa enharinada y con cuidado de que la mantequilla se integre bien en nuestra masa y no se salga.
Repetimos este proceso en total 4 veces contando la primera,(si veis que la mantequilla ya está integrada, con 3 basta), guardando el mismo tiempo de reposo entre ellas.
Entre tanto, mientras en uno de nuestros reposos la masa está aguardando en la nevera, podemos preparar la crema pastelera.
Ponemos a calentar en un cazo casi toda la leche, junto con la canela, sin que llegue a hervir, (es recomendable dejar un poco para mezclar con la harina, las yemas y el azúcar). En un bol, mezclamos las yemas, el azúcar y, cuando vayamos a incorporar la harina, echaremos también la leche que teníamos reservada que nos permitirá que los ingredientes se mezclen con más facilidad.
Una vez que la leche y la canela hayan calentado, volcamos sobre nuestra mezcla de yemas, revolvemos y volvemos de nuevo a la cazuela, bajando el fuego y removiendo sin parar, con mucho cuidado de que no se nos pegue. Si por alguna razón veis que se os pega al fondo ¡¡NO RASQUÉIS!! o echaréis a perder la crema. Seguiremos removiendo hasta que la mezcla espese, tomando la consistencia deseada, (como la de las natillas). Tened en cuenta que, cuando enfría, espesa mucho más. Reservamos y dejamos enfriar hasta que vayamos a ponerla sobre nuestra masa para meter al horno.
 
Tendremos ya lista nuestra masa, que estiraremos de nuevo con mucho cuidado, dejando un espesor de unos 2 cm. Cortamos tiras de otros 2-3 cm, lo suficientemente largas, teniendo en cuenta que tendremos que enrrollar y dar forma de mogí, como en la foto, dejando dos huecos que llenaremos con la crema pastelera.
Dejamos reposar nuestros mogís sobre la bandeja del horno hasta que crezca la masa y fermente. Para que no se os pegue, podéis utilizar papel de horno o engrasar ligeramente la bandeja.
Precalentaremos, entre tanto, el horno a 180º y meteremos, una vez que haya transcurrido el tiempo, los mogís. El tiempo de horneado varía, pero lo que es seguro es que están listos cuando cogen un tono dorado (los míos tardaron unos 15 minutos pero, no os fiéis de los tiempos, son orientativos).
Cuando tengamos listos nuestros mogís, (es importante dejarlos enfriar antes de manipularlos porque pueden romperse), preparamos nuestro almíbar. Podéis utilizar el que más os guste: agua y azúcar, a partes iguales o, como hemos hecho nosotros y ha hecho Isabel: leche y azúcar, también a partes iguales. Incluso podéis pintarlos simplemente con hueco batido. Como más os guste.
Os podemos asegurar que, la crema de los huecos queda bien sujeta después de hornearlos.


El resultado es un postre muy rico que se disfruta en cualquier época del año. La crema le da un toque muy especial, os lo aseguro. Es uno de nuestros postres asturianos más ricos...(Cuky quiere hacer un apunte... ¿Qué postre asturiano no es rico? ¡guau!).
 
Disfrutad de este tiempo otoñal que, en breves llegará la Navidad...Las prisas, las colas, los regalos, las castañas, el comer hasta reventar... ¡Qué época tan entrañable!.

Honey Kiss.

Peace, Love & Music.
Cuky & Kim

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día de partido

El viernes tocaba, como cada, más o menos, quince días, hacer visita al Molinón.
Pero, antes, tocaba también hacer postre de fin de semana.
Y esta vez nos apetecía comer cupcakes.
Unos cupcakes tradicionales. Porque en casa somos así. Tradicionales. Buscando y creando recetas innovadores pero, siempre, siempre, con un toque tradicional. Y si no lo tiene, lo ponemos nosotros.


Es así como se nos ocurrió hacer una versión adaptada de un postre tradicional que le suele gustar a los grandes y a los peques de la familia.


Cupcakes de natillas y galletas...
Sí...Porque suponemos que ya sabéis que pueden hacerse versiones en cupcakes de todos o casi todos los postres del mundo mundial. Y esta, os aseguramos, es una muy, muy buena opción.


Antes de nada, pedimos disculpas porque las fotos no han salido como teníamos pensado...
El mantel no encaja con los cupcakes, y las fotos, (aún no sabemos por qué), se ven en un tono blanquecino...como en plan "ensoñación"...Aunque luego supusimos que era Cuky, que ya estaba salivando al lado de los cupcakes y empañó la cámara...
Y sabemos, gracias a una observadora amiga nuestra, que las capsulitas no son las ideales, y que el color de la buttercream y la decoración es muy monocromático, pero, entendednos.... Era viernes. Y había partido en el Molinón. Y ya llegábamos tarde... Bueno, en realidad llegamos bien. Pero es que nos gusta el ambiente que precede al partido.


 Por dentro llevan sorpresa.. Porque nos encanta encontrar sorpresas siempre que mordemos un cupcake...¿Eso es tradicional?...mmm...


Una vez terminados, agarramos el taper y corrimos hacia el Molinón para llevarle unos pocos a una amiga nuestra que trabaja allí. "Tita Vero" para Cuky.
 Lo que me hizo pensar y sugerirle al chef Cuky que necesitamos con urgencia una caja de estas tan monas y chulas para transportar cupcakes y tartas.

Los cupcakes, como de costumbre, no aguantaron el asalto del fin de semana y se quedaron en el domingo por la mañana, cuando amanecimos y ya no quedaba ninguno.
¿Pasará lo mismo si en Navidad, en lugar de turrón y mazapanes para los Reyes y Papá Noel, y agua para los camellos, dejamos cupcakes, galletas y postres navideños varios?, ¿Nos levantaremos la mañana de Navidad y de Reyes y sólo encontraremos las migas, como cada fin de semana?...



Honey Kiss.

Peace, Love & Music.
Cuky & Kim


jueves, 15 de noviembre de 2012

Y es que a veces los amores vienen así...de repente

Sí...
Dyego tiene que perdonarme pero....
Me he vuelto a enamorar.


...De una receta.


Pero... Tengo disculpa.
No he sido la única en casa que se ha enamorado.
Y es que este postre, ha conseguido encandilar a toda la familia. Incluído al más exigente: el chef Cuky.


Y este enamoramiento se lo debemos a la receta de White Cupcakes de "Joy Of Baking" que adaptó Bea de"El Rincón de Bea" con su diestra mano para sus vainilla mega-cupcakes... ¡Qué obra de arte de receta!. Nunca probamos nada tan esponjoso y rico.


Un día, estábamos el chef y yo revisando recetas, buscando y descartando... Queríamos hacer unos cupcakes de vainilla que fuesen distintos, esponjosos y muy, muy ricos. Encontramos la receta de Bea que tenía muy buena pinta, no sólo por los ingredientes y la foto de su cupcake, que se veía muy esponjoso, sino por su elaboración. Y es que, todo en la cocina hay que hacerlo con amor.
La cobertura de los cupcakes decidimos hacerla sin mucha floritura. Queríamos algo sencillo. Algo distinto de la buttercream de vainilla tradicional, tan vista ya... Pero tenía que ser algo que pegase. Y de nuevo, vimos en la receta de Bea (coincidencias del destino), que había decorado sus preciosos y apetecibles mega-cupcakes con nata montada... Una muy buena idea, sin duda. Y el resultado, mucho mejor, os lo aseguro.


La receta la seguimos prácticamente al pie de la letra, salvo por un par de ingredientes que cambiamos por pura pereza... (no teníamos cremor tártaro y maizena pero, el resultado es muy bueno de todas formas).



Ingredientes para los bizcochitos de los cupcakes:

  • 125 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 200 gr. azúcar blanquilla
  • 2 huevos XL
  • 175 gr. harina todo uso
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/4 cucharadita sal
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 120 ml. leche entera


  • El proceso fue exactamente igual que el que nos describe Bea en su página. Cuando adaptamos nuestras recetas, las elaboraciones pueden variar pero, en este caso, queríamos seguir la receta al pie de la letra porque sabríamos que merecería la pena. Y así fue. Lo único que varía, en nuestro caso, es que no utilizamos Kitchen Aid, sino batidora de varillas convencional. Si no disponéis de esta maravilla, (que pedimos y seguiremos pidiendo para Reyes hasta que se cumplan nuestros deseos...), podéis usar la batidora de varillas como nosotros que también da muy buen resultado.


    Elaboración:

    Precalentamos el horno a 170º-180º y preparamos nuestra bandeja de cupcakes con sus cápsulas.
    Tamizamos la harina, (si vais a echar maizena, serían 150 de harina y 25 de maizena y este sería el momento de incorporarla), y añadimos la levadura y la sal.

    Por otro lado, separamos las yemas de las claras y batimos estas últimas hasta que suban un poco (es aquí cuando añadís el cremor tártaro, si lo deseais, nosotros no lo hemos hecho). Continuamos batiendo hasta obtener picos suaves (es fácil saber si las claras se han montado bien, al darles la vuelta se quedan "pegadas" y no vuelcan...pero, si preferís no arriesgaros y esta es una de vuestras primeras veces montando claras, fijaros en los picos, si metéis una cuchara en las claras y al levantarla forma un pico más o menos firme, están montadas. La consistencia es parecida a la de la nata montada casera). Añadimos 50 gr. de azúcar y batimos hasta que los picos de nuestras claras montadas se mantengan más firmemente.

    Batimos a velocidad media la mantequilla y el azúcar (si utilizáis batidora de varillas, partir la mantequilla en trocitos, que esté a temperatura ambiente pero... ¡No la derritais!. Unos 5 minutos.) Si optais por la Kitchen Aid  (¡qué suerte!) la velocidad es media, unos 3 minutos.

    Añadimos las yemas que habíamos separado de nuestras claras previamente, ligeramente batidas, una a una, a velocidad baja. Le sumamos el extracto de vainilla y, sin dejar de batir, añadimos 1/3 de la harina. Seguidamente, añadiremos la leche en dos veces alternando con la harina.

    Por último, añadimos unas dos cucharadas de nuestras claras montadas a la mezcla anterior, incorporándola con movimientos envolventes para que no se nos bajen. Iremos incorporando las mismas poco a poco para que nos resulte más fácil, con mucho cuidado siempre de no batir demasiado para evitar que las claras se bajen.

    Con nuestra masa ya preparada y el horno esperando por nuestros cupcakes... Llenamos nuestras capsulitas 2/3 de su capacidad y dejamos en el horno unos 20 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Es importante estar atentos.
    Cuando los saquemos del horno, los dejamos enfriar en el mismo molde 5 minutos, sobre rejilla. Transcurrido este tiempo, los sacamos del molde y los dejamos enfriar por completo en la rejilla. Prestad especial cuidado a esto puesto que, marca una gran diferencia entre unos papeles bien adheridos a los cupcakes o unos que se despegan o se transparentan demasiado.



    La cobertura es sencilla. Tan sólo necesitais:

    Ingredientes para la cobertura de los cupcakes:

    -300 ml. de nata para montar (yo he usado la de Central Lechera)
    -80 de azúcar normal
    -50 grs. de azúcar vainillado
    -1 cucharadita de extracto de vainilla
    -1 sobre de estabilizante para nata


    (Es importante que utilicéis un estabilizante para nata porque si no se os baja al poco rato, quedando toda chafada y amarillenta).
    Montamos la nata con los azúcares, el extracto y el sobre de estabilizante hasta que consiga una buena consistencia. Para ello, es necesario que la nata esté bien fría.
    Por último, decoramos nuestros cupcakes. Si lo hacéis con manga, procurad hacerlo rápido y sin aplicarle mucho calor con las manos.



    El resultado es...magnífico... Si decidís, como nosotros, prescindir algún día del buttercream de vainilla para los cupcakes, aquí tenéis el sustituto ideal... La nata montada, que gusta a grandes y a pequeños. Espero que os guste la receta y que visitéis "El rincón de Bea", donde Bea le pone todo el cariño y todo el amor del mundo a sus postres.

    ¡Hasta la próxima dulceros!

    Honey Kiss.

    Peace, Love & Music.
    Kim