jueves, 30 de mayo de 2013

Amor por los layer cakes

 O lo que es lo mismo: "Layer cake de mmmmmmmmmmmmmmmmm.... infinito!"
Poco o nada mejor dicho, pensábamos antes de ponernos manos a la obra con este layer cake que íbamos a saborear de tal manera que nos sabría hasta a poco.
 
 
Porque sí. Yo soy muy amiga de los vegetales y las frutas pero, no en los dulces, tengo que reconocerlo. Y Cuky... Cuky... Cuky no es amigo en absoluto, ni de una ni de otra manera. Podríamos decir que mantiene cierta indiferencia hacia todo alimento que sea "sano"... Lo mira de reojo y tuerce el hocico en un intento de "No me intentes dar ese trozo de calabacín que me parece hasta mal...". Hasta aparta los trocitos de pienso que son de zanahoria y verduras... Con eso, os lo digo todo.
Pero, lo de este layer cake... fue harina de otro costal, (qué bien me acaba de quedar este dicho con ingrediente respotero). Y es que al principio dudábamos un poco sobre esta receta. Lo típico: ¿sabrá a calabacín?, ¿tendremos que tirar una tarta entera?, (cosa poco probable), ¿detectará el calabacín tarde Cuky, después de haberse zampado media tarta y tendremos que llevarlo a urgencias por una intolerancia a las verduras?,... Las preguntas estaban en el aire pero, había que intentarlo.
Investigando por internet (esa graaan fuente de información), descubrimos que el tal layer cake cuyo nombre parece haberle puesto un italiano cariñoso,
 
 
no sabía para nada a calabacín. Era el dato que nos faltaba para que Cuky cogiese su sombrero de chef favorito, su delantal de "cookies" y nos pusiésemos manos a la obra, desempolvando esta receta que teníamos en pendientes desde que la viésemos por primera vez en "El Rincón de Bea".
Si alguno de los que nos estáis leyendo tenéis las mismas dudas que nosotros o os faltaba ese empujoncito que también nos faltaba a nosotros para dar el paso y decidirnos, os animamos a probar esta receta que adelantamos, es una de las que más nos han gustado hasta ahora. No sabe para nada a calabacín, es más, ni se nota que lleva calabacín... Nosotros en casa estábamos esperando a que la familia (y sobre todo el niño grande, que es poco amigo también de las cosas extrañas en los dulces), lo probase para poder decirle...:
 
-¿Qué crees que lleva?.
 
-...No sé...Harina, azúcar,...
 
-¿Y qué más...?
 
-...Levadura, huevo,...
 
-¿Y...?
 
-...¿Aceite?.
 
- ¬¬''...
 
-...¿...?.
 
¡¡¡Calabacín!!!. ¡¡¡Lleva calabacín!!!
 
 
 
Sí...Vuestra cara de triunfo será un poema...Y la de los demás al saber que lleva calabacín aún más. Pero, no vamos a entretenernos más, vamos con esta receta de vicio =)
 
 
Zucchini & Chocolate chips Layer Cake:
 
 
Ingredientes:
 
(La receta original, como hemos dicho, es de "El Rincón de Bea")
 
Para el bizcocho:
 
-300 grs. de harina
-300 ml. aceite de oliva
-3 huevos XL (nosotros pusimos 4L)
-250 grs. de azúcar moreno
-1 cucharadita de levadura química
-1 cucharadita bicarbonato sódico
-2 cucharaditas canela
-1/2 cucharadita jengibre en polvo
-1/2 cucharadita nuez moscada
-250 grs. de calabacín pelado y bien rallado
-200 grs. gotas de chocolate con leche (la receta original pone 150 grs.) (Nosotros solemos comprar el chocolate y hacer las gotitas nosotros mismos).


Para la cobertura:

Nosotros decidimos cambiar la mantequilla de la receta original por nata, que nos gusta más, y añadirle menos azúcar. El resultado es buenísimo pero, podéis probar el que más os guste =)

-500 ml. De nata para montar
-270 grs. de queso Philadelphia
-250 grs. de azúcar glass
-2 cucharaditas de extracto de vainilla


 
Preparación:
 
Para el bizcocho: (Molde de 18-20 cm):
 
Precalentamos el horno a 170º grados y preparamos el molde (o moldes si tenéis varios), engrasados con spray o, si no tenéis, mantequilla y harina, (nosotros usamos este spray desmoldable), y además, cubrimos la parte de abajo de nuestro molde (preferiblemente desmoldable... Os diríamos que hasta imprescindible para que el bizcocho no se nos escurrumucie), con papel vegetal o papel de horno y engrasamos un poco de nuevo.
Nosotros utilizamos siempre un solo molde y repartimos la mezcla en 3 partes iguales. Una la horneamos y las otras 2 partes las reservamos tapadas en la nevera si es verano, o a temperatura ambiente si hace frío. En cualquier caso, siempre tapadas con film en el bol donde las reservaremos.
 
Por un lado, batimos los huevos, el aceite y el azúcar.
 
A parte, tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato y añadimos la canela, el jengibre y la nuez moscada. Añadimos esta mezcla de ingredientes secos a nuestra mezcla de huevos en dos veces.
 
Pelamos el calabacín y lo picamos con el robot de cocina y lo añadimos a la mezcla anterior junto con las gotas de chocolate.
 
Nos aseguramos de que está todo bien mezclado y dividimos la mezcla en 3 partes iguales. Esto es importante para que las capas de bizcocho nos queden lo más iguales posibles.
Llevamos al horno a la misma temperatura unos 25 minutos.
 
Transcurrido el tiempo de horneado, sacamos el bizcocho y, sin desmoldar aún, lo dejamos enfriar sobre una rejilla 15 minutos. Entre tanto, si tenéis varios moldes, podéis ir horneando la siguiente parte. Cuando hayan pasado los 15 minutos, lo desmoldamos con cuidado, le quitamos el papel vegetal y volvemos a dejar sobre la rejilla hasta que se enfríe por completo. Cuando se haya enfriado, lo envolveremos bien con papel film para reservar en la nevera junto con las otras 2 partes, de un día para otro, para que se asiente la miga.
Con las otras dos partes repetiremos el mismo proceso.
 
 
 
Para el relleno y la cobertura:
 
Comenzamos a montar la nata. Cuando haya cogido poco cuerpo, le añadimos el azúcar glass tamizado y seguimos batiendo hasta que se formen picos firmes. Cuidado con batir en exceso ya que, puede cortarse y volverse mantequilla.
Añadimos el queso y el extracto y batimos un poco más.
 
Cuando haya pasado el día de reposo de los bizcochos, sacamos de la nevera y desenvolvemos. Si los bizcochos tienen imperfecciones o relieves, los cortaremos intentando que queden lo más lisos posible. Colocamos un poco de nuestra crema en la base donde colocaremos la tarta y ponemos el primer bizcocho de base. Cubrimos con crema, dejando que se salga un poco por los bordes y ponemos el siguiente bizcocho encima, presionando ligeramente. Repetimos el proceso y, cuando hayamos colocado el último bizcocho, daremos nuestra primera capa de crema al conjunto que cubrirá y sellará la miga, ("la capa cubre-migas"). Cuando hayamos cubierto por completo el bizcocho con esta capa, lo llevaremos a la nevera 1 hora u hora y media. Es importante que, mientras cubrís la tarta con esta capa sella-migas, no llevéis vuestra espátula de nuevo al bol donde tengáis la crema limpia pues, al cubrir con sucesivas capas se verán esas migas, que es lo que queremos evitar.
 
Transcurrido ese tiempo, volvemos a dar otra capa, intentando ser un poco más cuidadosos que en la anterior. Cubriremos e igualaremos y llevaremos de nuevo a la nevera otra hora.
Para la última capa, repetiremos el proceso, (nosotros dimos 4 en total). Dejamos reposar otro rato en la nevera mientras preparamos nuestra decoración. Nosotros optamos por unas nueces picadas que le vinieron de maravilla pero, vosotros podéis escoger lo que más os guste =) Aunque, cualquier cosa le quedaría genial a esta pedazo de tarta ^^

 
 
Pensamos en hacer un tutorial paso a paso pero, como tenemos la cabeza sabe-el-Universo-en-dónde, se nos olvidó ir haciendo fotos de cada paso... Sí...Somos así... No puedo echarle la culpa a Cuky, (al menos no toda), porque yo tampoco me acordé... Pero, Cuky ya tiene apuntado en su agenda "hacer paso a paso del próximo layer cake", así que, espero que no se le olvide. Prometemos traeros un tutorial con paso a paso de layer cake y fotos para el siguiente layer cake (que creemos anda próximo porque nos hemos quedado con ganas de experimentar con más hortalizas... Aunque dicho así, no queda nada fino...).
 
 
El resultado fue alucinante. Es un bizcocho sabroso y especiado, con un toque muy especial a canela y con el toque inconfundible que le dan las pepitas de chocolate. Y sin olvidar también, el toque secreto que le da el calabacín, que no sabe como tal pero, está ahí.
En serio, tenéis que probarlo. Decir que está requeté-bueno es quedarse corta... Este layer cake de dudoso sabor inicial, pasó a ser uno de nuestros postres favoritos... Tanto que volveremos a repetir en breves. Contra todo pronóstico, Cuky no puso cara de asco ante algo que llevaba calabacín... Si no que, se pilló otro empacho.
Y vosotros, ¿le vais a dar también una oportunidad a los vegetales? =)
Nosotros, sin duda, probaremos con alguno más a partir de ahora.
Esperemos que probéis esta maravillosa receta y quedéis tan encantados como nosotros y, sobre todo, esperamos vuestras impresiones ^^
Un abrazo enorme!
 
Honey Kiss.
 
Peace, Love & Music
 
 

lunes, 20 de mayo de 2013

Un capricho antes del verano...

El verano, (que no el calor, por lo menos en Gijón que está verde como el Amazonas), se acerca y, como muchos sabréis, Ferrero retira algunos productos de las estanterías de los supermercados hasta que vuelva el frío precisamente para que no se estropeen con el calor.
 
 
Por eso, en breves dejaréis de ver: los bombones ferrero,(y cuando vuelvan a aparecer, veréis el anuncio típico y mítico de todos los años...No, el de la Presyler no...El de la modelo tampoco,... El otro), los kinder chocolate, los kinder shokobons, y sí, los huevos kinder pasarán a ser esa cosa indefinida de ingredientes desconocidos que lleva consigo un par de bolitas de... sabe-dios-qué pero que no, no será un "huevo" por mucho que nos lo quieran vender como tal...
 
Por eso, el chef Cuky y yo queríamos aprovechar la ocasión y anticiparnos (no como el año pasado que quisimos hacer un bizcocho de estos mini-huevitos y, nos quedamos con las ganas porque ya había aparecido el sol).
Dudamos entre hacer un bizcocho o unos cupcakes pero, como llevábamos tiempo sin hacer cupcakes, nos decantamos por ellos. Ante la duda, cupcake.
 
 
Nos encanta hacer versiones en miniatura de postres caseros o industriales, y los cupcakes son una buena opción para estos casos. Las posibilidades son infinitas y los resultados siempre positivos, (salvo cuando se os quemen, o se os suban de más, o la buttercream se derrita y tengáis el tiempo justo de llegar a la fiesta/cumpleaños/celebreishion a la vayais... Sí... como científica os digo que la ley de Murphy se cumple).
Pero, en este caso, salieron bien a la primera... El Universo debía de conocer nuestras ansias por probar unos cupcakes rellenos de shokobons antes de que llegase el verano.
 
 
Cupcakes de Kinder Shokobons:
 
 
Ingredientes para los bizcochitos (para unos 18 cupcakes):
 
-4 Yemas
-5 claras
-1 cucharadita de levadura
-200 ml. de nata
-300 grs. de harina
-100 ml. de aceite
-150 grs. de azúcar moreno
-5 barritas de kinder chocolate (nosotros usamos de la marca hacendado que saben igual)
-1 paquete de kinder shokobons (si pensáis que es excesivo, mirarle la cara a Cuky y volver a haceros la misma pregunta... Sí, tiene cara de golosón, así que no, no es excesivo).
 

Ingredientes para la buttercream:
-250 grs. de mantequilla
-250 grs. de azúcar glass
-5 barritas de kinder chocolate
-1 cucharada de nutella (opcional)
-Avellanas para espolvorear por encima

 
 
Preparación de los cupcakes:
 
Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestro molde con las capsulitas de cupcakes.
 
Separamos las yemas de las claras para montar estas últimas, a las que añadiremos una pizca de sal para facilitar su montaje, y reservamos.
 
A parte, batimos las yemas con el azúcar mientras derretimos el chocolate al microondas o baño maría para que se temple entre tanto.
 
Añadimos el aceite al chocolate y, una vez esté templado, vertemos todo sobre la mezcla de yemas y azúcar y removemos hasta que quede una mezcla homogénea.
 
Añadimos la nata y mezclamos bien todo de nuevo.
 
Tamizamos la harina y la levadura y la añadimos a la mezcla.
 
Incorporamos las claras montadas poco a poco y con movimientos envolventes para evitar que se bajen, y por último, machacamos o picamos en el robot de cocina los shokobons (dejando pedacitos grandes para notarlos bien en el cupcake).
 
Llenamos nuestras capsulitas 2/3 de su capacidad si no queréis que sobresalgan mucho sobre los papelitos, o un poco más si queréis que os queden más abultaditas, como las nuestras. En nuestro caso, quisimos que quedasen en forma de magdalena para luego añadir la buttercream como si fuese un helado.
 
Horneamos unos 20-25 minutos, sabréis que están hechos cuando pinchéis con un palillo y éste salga limpio.
 
Cuando saquemos los cupcakes del horno, los dejaremos enfriar a temperatura ambiente en el mismo molde unos 10 minutos y pasaremos a rejilla pasado este tiempo para evitar que los papelitos se transparentesn o se despeguen.
 
 
 
Preparación de la buttercream:
 
Sacamos la mantequilla de la nevera unos minutos antes de la preparación de la buttercream para que su manejo sea más fácil y nos cueste menos batir.
 
Batimos la mantequilla (nosotros solemos partirla en cuadraditos muy pequeños), con el azúcar glass tamizado a velocidad media hasta que se integre todo bien para que no nos queden grumos y que la buttercream no se quede arenosa.
 
Derretimos el chocolate y, una vez templado, lo añadimos a la mezcla. Batimos de nuevo a la misma velocidad y, por último, añadimos la nutella.
 
Para decorar, usamos la boquilla de estrella de Wilton y esparcimos por encima unas avellanas machacadas (sin que llegue a ser polvo, más bien en trocitos diminutos para añadirle algo crujiente, como el interior de los shokobons).
 
 
Estos no murieron jóvenes pero tampoco viejos. Digamos que vivieron lo suficiente para ver todo lo que tenían que ver: A Cuky con otro empacho. Eso y que el niño-grande se los comía a pares.
 
Y vosotros, ¿os animáis con uno de esos postres de invierno antes de que desaparezcan temporalmente de las estanterías?. Nosotros ya estamos pensando en el próximo... Esperemos que nos de tiempo, y si no, iremos abriendo boca entre tanto con otross igual de buenos =)
¡Un abrazo enorme y bienvenida a los nuevos seguidores!, gracias a todos vosotros y vuestros comentarios seguimos haciendo este blog con cariño e ilusión ^^
 
 
Honey Kiss.
 
Peace, Love & Music
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 3 de mayo de 2013

Cuando se te hace la boca agua...

...Como sucedió en este caso.
Porque sí. Antes de hacer este pastel tan apetecible, tan tierno y jugoso,... Ya se nos estaba haciendo la boca agua imaginándonos a nosotros mismos saboreándolo...
 
 
Era una receta que, sin duda, prometía, y que le debemos a Rosa, de "Los pasteles de Rosa". Si no conocéis su blog, os animamos a que le echéis un vistacín porque tiene unas tartas y unos bizcochos increíbles... De esos que te hacen salivar. Sí... Justo como este.
Estabamos buscando una receta de algo tierno y rico... Pero, que a la vez fuese jugoso y llevase algo de nata y/o crema... Cuando vimos este pastel, no lo pensamos dos veces.
 
Si además sois amantes de las galletas, (como aquí el amigo Cuky), podéis pasaros también por el otro blog de Rosa: "Sabor a galletas". Sobra decir que tiene unas galletas preciosas y perfectas que ¡da pena llevarse a la boca!.

 
Fue un pastel de vida corta pero exitosa... Algo así como... Kurt Cobain o Amy Winehouse-cake. Un pastel que tuvo la fama, vivió rápido, murió joven y dejó... Bueno, no dejó ni las migas.
Su muerte fue trágica... Y le sobrevino así, como suelen pasar estas cosas a los bizcochos jóvenes... Rápida e inesperadamente.
 Los hechos acaecieron una tarde de domingo (al día siguiente de que saliera fresquito de la nevera y, a los dos días de ser sacado del horno), cuando Cuky, (que se encontraba aburrido porque estaba solo en casa, no echaban nada en la tv, y tenía hambre), decidió darse un atracón de lo que quedaba del pastel (que tampoco era mucho). Y así sucedió todo (imagino, porque no estábamos allí ni hay cámaras en casa... De momento).
Cuando llegamos no quedaban ni las migas. Por lo menos, creemos que fue rápido y sin dolor.

 
Luego, claro está, vino el empacho. Un empacho que duró bien poco porque, ya está deseoso de volver a repetir la receta.
De lo que sacamos una conclusión... Guardar este pastel bajo llave cuando no estéis en casa.
Es un postre muy sencillo y rápido de hacer. La receta es básicamente un bizcocho normal remojado en 3 leches, (de ahí su nombre)... Podéis imaginaros el jugoso resultado, (cuando decimos esto... Nos acordamos de la famosa frase de Homer de "con erótico resultado").
 
 
Pastel de 3 leches:
 
Ingredientes:
 
-Vuestro bizcocho favorito. (En nuestro caso, utilizamos nuestro bizcocho de yogur y claras favorito. Queda muy esponjoso y va ideal con esta receta).
 
 
Para remojar nuestro bizcochín:
 
Nosotros hemos utilizado las cantidades que utilizó también Rosa en su receta. Con estas os quedará un bizcocho jugoso pero, sin chorrear. Para nuestro gusto, está genial así, sin que quede muy empapado. Pero, si os gusta que chorree un pelín, podéis aumentar las cantidades y empapar más el bizcocho sin miedo, que va a estar buenísimo de todas formas =)
 
- 150 ml de nata líquida para montar (aquí no es importante el índice de materia grasa, la que tengais a mano).
- 125 ml de leche evaporada (la podéis encontrar en cualquier supermercado, al lado o cerca de la leche condensada).
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 1 lata de leche condensada pequeña (de 370 grs.)
 
 
Cobertura:
 
Como Rosa bien explica, la cobertura suele ser un merengue pero, a nosotros tampoco nos gusta mucho por lo que decidimos optar también por una cobertura de nata, para lo que necesitaréis:
 
-400 ml. de nata para montar (es importante que utilicéis nata con un alto porcentaje de materia grasa, por lo menos de un 35,1 % para que la nata coja cuerpo y no se os "escurrumucie". Parece que el 0,1% no es importante pero, esto es como el menos delante del paréntesis en una ecuación... Está ahí, esperando sigiloso a que te lo comas y te fastidie el resultado por completo).
-100 grs. de azúcar glass. Aunque, podéis ir probando, nosotros solemos variar según la receta. Si os gusta más dulce, podéis añadirle más, aunque con el dulzor del bizcocho y las leches en sí, quizá quede demasiado empalagoso. Eso a vuestro gusto y criterio =)

 
Preparación:
 
Mientras tenemos el bizcocho en el horno, preparamos nuestra mezcla de leches. No es necesario batir, simplemente mezclamos con un tenedor o cuchara y reservamos.
 
Cuando saquemos nuestro bizcocho, sin desmoldar y aún caliente, lo pinchamos entero con un tenedor o cuchillo para que al verter la mezcla de leches se empape por completo.
 
Con molde y todo, metemos en la nevera y reservamos. Nosotros hicimos el bizcocho a media tarde y lo dejamos toda la noche hasta la mañana siguiente.
 
Cuando saquemos el bizcocho de la nevera, lo desmoldamos con cuidado y montamos la nata con el azúcar glass para cubrir y decorar.
 
 
Como veis es muy sencillo, rápido y con muy, muy buen resultado. Os lo podemos asegurar.
El corte es, sin duda, increíble... El bizcocho es de por sí esponjoso pero, la nata le da un aspecto irresistible... Apetece darle un mordisco a la pantalla, ¿verdad?.
 
Esperemos que lo probéis pero, sin que os de un empacho...
 
¡Un abrazo enorme!
 
Honey Kiss.
 
Peace, Love & Music.