jueves, 19 de junio de 2014

Cuky y el Sombrerero Loco

....O Cuky y el Sombrerero Loco al que no voy a volver a dejar entrar más en casa...
Porque es un liante de mucho cuidado.
Sí.
Si algún día lo veis aparecer, haced que no estáis en casa, que no os vea. 
Y por qué digo esto. 
Bien. 
Lo digo porque el otro día a Cuky se le ocurrió (inocente e infeliz) invitar al dichoso Sombrerero a tomar el té en casa. A mí la idea ya no me gustó desde al principio porque, si recordáis la película de "Alicia en el País de las maravillas", el Sombrerero Loco era un majara de mucho cuidado que se dedicaba a romper tazas, servir té en chisteras, mover la lengua muy deprisa y hacer con los ojos chiribitas, (entre otras aficiones), y no me apetecía verme recogiendo platos rotos del suelo.
Pero aquí estoy. 
En mi pausa de recoger platos rotos del suelo. 
Bueno, platos rotos, tazas estrelladas, puertas de armario destartaladas y churretones que no salen ni con lejía, ni con don limpio, ni con aguarrás.

Pero eso no es lo peor. Lo peor vino cuando vi los restos....Los restos de una tarta que había preparado ese día y que no me había dado tiempo a probar... Pero no os preocupéis que el dichoso ñarigudo dio buena cuenta de ella... T_T


Y me diréis que qué está haciendo Cuky mientras yo recojo. Cuky está pagando su penitencia. Me tiene que hacer de aquí al año que viene, varias docenas de galletas y cupcakes, de los que no va a probar ni uno. Eso y buscar al Sombrerero Loco por el Google Earth... (no me digáis cómo, pero él está convencido de haberle visto en Las Vegas).

Y ahora pasamos a la versión de Cuky de cómo acontecieron los hechos.
Hallábase Cuky tranquilo tomando el té con un trocito de la tarta (ayyyy...mi tarta...¿Por qué todas las tartas ricas mueren jóvenes Y_Y? Para muestra, un botón), cuando el Sombrerero de marras, (sentado enfrente), le tiró un trozo de tarta a la cara. Ahí Cuky no supo si reír o llorar pero cuando le tiró el té hirviendo, sí que reaccionó, y reaccionó de forma súbita levantándose ante la sensación del té caliente por las patuquillas, tirando el trozo de tarta al suelo (plato incluído), su té y el mantel que arrastró con él al agarrarse a algo mientras caía al suelo. El chiflado de la chistera, tomándoselo a risa, no se le ocurrió otra cosa que ponerse a tirar trozos de tarta a Cuky, que seguía en el suelo quemado, lleno de té, de tarta y con el mantel por capa como si fuese el de Assasins Creed versión perruna.


Como ya no sabía qué hacer y no tenía con qué defenderse, y ante la cara de maniático chiflado del candidato a psiquiátrico, empezó a tirarle galletas, subiéndose por los armarios (también como el personaje de Assasins...Le voy a quitar los videojuegos...), para que los misiles tarteriles del Sombrerero no le alcanzasen. 



Y así los pillé yo, en plena batalla cuando llegué a casa. Y gracias que llegué yo, porque si llega a venir primero el niño-grande al Sombrerero no le da tiempo a escapar por la ventana. Lo hubiese cogido en el aire y lo hubiese estampado..
Pero yo soy torpe. Muy torpe. Y como buena torpe que soy, resbalé con los trozos de galletas y tarta del suelo cayendo de bruces antes de poder pillar al loco de las narices, que se marchó sin dejar rastro.



Japanese Cotton Cheesecake
(Pastel de queso japonés)



Ingredientes:

 100 ml. de leche entera
 6 huevos L
 400 grs. de queso de untar (tipo philadelfia)
70 grs. de mantequilla
 2 cucharaditas de extracto de vainilla
 175 grs. de azúcar blanco
 80 grs. de harina de trigo
 20 grs. de maicena
 1 cucharadita de levadura química (tipo royal)
 Una pizca de sal



Preparación:

 Precalentamos el horno a 160º y llenamos un recipiente con agua. Este recipiente deberá ser lo suficientemente grande como para que nos quepa el molde que hallamos escogido. Nosotros usamos una bandeja de horno bastante honda. Debemos meter la bandeja o el recipiente con agua (para que cubra hasta la mitad del molde), en el horno mientras se precalienta para que al meter el molde con la mezcla del cake el agua esté ya caliente.

 Preparamos también el molde, engrasándolo bien o rociándolo con un sray para desmoldar.


 Por un lado, comenzamos montando las claras con la pizca de sal, hasta que espumen un poco. Cuando espumen, añadimos el azúcar poco a poco y seguimos montando hasta que forme un merengue y reservamos en la nevera.


 Batimos el queso con la mantequilla que deberán estar a temperatura ambiente, (los sacaremos al menos media hora antes de la nevera, este tiempo es orientativo).


 A continuación, añadimos las yemas una a una, mientras seguimos batiendo, no añadiendo la siguiente hasta que esté integrada la anterior.


 Seguimos añadiendo el extracto y batiendo de nuevo.


 A parte, tamizamos la harina, la maicena y la levadura y lo añadimos a la mezcla anterior en 3 veces, alternando con la leche y empezando y acabando con la mezcla de harina.


 Por último, y con una lengua de gato, espátula o cuchara, añadimos las claras montadas a la mezcla con movimientos envolventes, para evitar que se nos bajen.


 Volcamos nuestra mezcla en el molde y llevamos al horno al menos una hora. Es muy importante que no abráis el horno por lo menos hasta que lleve más de 40 minutos de horneado. Podéis comprobar si queréis si está hecho pinchando con un palillo.


 Cuando acabe de hornearse, apagamos y dejamos con la puerta del horno entreabierta hasta que el horno enfríe por completo. Pasado este tiempo, pasamos a una rejilla para que enfríe antes de desmoldar con mucho cuidado.


 Finalmente, decoramos con azúcar glass o una cobertura de mermelada de fresas o simplemente fresas. Aunque así solo está genial =)




Valoración del chef: Lo poco que pude probar de este pastel antes de que el chiflado me lo empezase a tirar a los bigotes, fue ¡¡guauu!! (eso es un increíble). Seguramente los japoneses, como son muy de probar e inventar, juntaron un bizcocho con un pastel de queso y salió este pastel híbrido y especial que no podéis dejar de probar. 

Valoración final del chef: 5 guaus.

Nota: Como os dije en la preparación, es importante no abrir la puerta antes de que lleve al menos 3/4 de su tiempo y sobre todo, que no le den corrientes de aire según lo saquéis del horno. Por desgracia, en mi casa hay mucho amigo de no respetar las normas y, por culpa de una de esas corrientes (esta vez no fue el Sombrerero), se me quedó un poco más hundido de lo que sería su forma original pero, según el chef, conserva todo su sabor.




Como os contó el chef en su valoración, es un pastel muy tierno, esponjoso, de sabor delicado, que anda a medio camino entre un bizcocho tierno y jugoso y un pastel de queso muy suave. Por suerte, y muy a pesar del Sombrerero, como tengo un peludito que es un amor, a parte de las docenas de galletas y cupcakes, me hizo este pastel para que le perdonase, y como soy una blanda y me pone ojillos brillantes y carita de pena...Pues le perdoné. Y también le di parte del pastel, porque al final el pobre, sólo se pudo comer las migas que le tiró el otro himpoglúcido. El niño grande también disfrutó bien de él.. Total que, volveremos a repetirlo. Y vosotros, no perdáis de hacerlo, os lo recomendamos muy mucho.

Queremos agradecer el último premio que nos han otorgado y que contestaremos en el próximo post con más tiempo. Muchas gracias a "Delirio por el dulce" por el tag "conóceme". Siempre nos encanta todos los premios que nos concedéis pero sobre todo, nos encanta que nos sigáis leyendo. Sois todos geniales.





P.D: Sigo buscando al Sombrerero Loco. Si lo veis, echadle el guante de mi parte. PERO NO LO DEJÉIS ENTRAR EN CASA.

¡¡Abrazo de osote para todos y porrazo en la cabeza al loco del sombrero!!



Honey Kiss.

Peace, Love & Music.



jueves, 12 de junio de 2014

¡¡Nuestro primer Bundt!! =D

Yeaaaahhhh
Sí. Eran muchas las ganas que teníamos de bundt. 
Muuuuuchas.
Y muchos los sitios por donde los veíamos. Mucha la tentación.
Teníamos un molde parecido a los de Nordic Ware, que no era de la marca, desde luego, pero que era la mar de apañado. Pero lo teníamos claro, teníamos que hacernos con un molde de Bundt. Y pronto. O Cuky se acabaría quemando. Más.
Como siempre anda metido en algún fregado, esta vez no iba a ser menos.
Vestido de guardabosques me lo encontré el otro día, experimentando, como de costumbre. Y como de costumbre le pregunté qué estaba haciendo.



-Fabrico.
-¿Qué fabricas?.
-Un segundo.
-¿Que fabricas segundos?.-No, no era eso,es que acababa de coger el teléfono. Y como si de una conspiración se tratase, hablaba bajito y en código. Algo de unas musarañas y unos papeles de colores. Cuando colgó no hizo falta que volviese a preguntarle.
-Intento fabricar un molde de Bundt con técnicas secretas.
-¿Qué técnicas?.-No me contestó. Claro, son secretas. Y ahí lo dejé, maniobrando con el martillo, los tornillos, la madera,... 


Y me puse a hacer el bundt cake que tenía en mente, mientras escuchaba a lo lejos, explosiones, "catapums", y sufría alguna bajada de plomos...

Hacía no mucho que teníamos guardado el primer molde de bundt que habíamos comprado, esperando a hacer una receta rica y perfecta que pegase con el diseño, y ya lo tenía. Desde que en invierno Papá Noel nos trajese el libro de Bea Roque, fueron muchos los papelitos de colores que pusimos sobre sus páginas marcando recetas pendientes...Hay ya más papeles que páginas.

Lo mejor vino cuando acabé de hacer el bundt...
....
....
(Os cuento más al final del post).


Carrot spiced Bundt cake:



(Receta del libro "El rincón de Bea")

Ingredientes:

175 ml. de aceite de oliva suave
100 grs. de azúcar moreno
3 huevos L
250 grs. de harina de trigo
1 cucharadita y media de levadura química, tipo royal (La original pone 1)
2 cucharaditas de canela en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
1/2 cucharadita de nuez moscada en polvo
300 grs. de zanahoria pelada 
90 grs. de nueces



Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos nuestro molde de bundt. (El nuestro es de la marca Nordic Ware y se llama "Bavaria". Podéis encontrarlo en casi cualquier tienda de repostería física u online.) (Para engrasarlo, podéis utilizar aceite de oliva o algún spray, como el que usamos nosotros. En todo caso, deberéis engrasarlo bien pero sin pasaros, ya que es muy importante tener esto en cuenta para que, a la hora de desmoldarlo, nos salga entero y con la forma original del bundt.)

Tamizamos la harina con la levadura y las especias en un bol grande (ya que luego tendremos que volcar aquí el resto de ingredientes. Al contrario que hacemos en otras recetas. Esto es importante).

Por otro lado, batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen un poco y agregamos esta mezcla a la de ingredientes secos. Yo lo hice todo con varillas manuales.

A parte, habremos picado bien la zanahoria en el robot de cocina y las nueces por otro lado, y lo añadiremos a la mezcla que ya tenemos.

Vertemos la mezcla en el molde, siempre por el mismo lado, dejando que la masa se asiente por sí sola. La ayudaremos al final dándole unos pequeños golpecitos al bundt sobre una superficie antes de meter al horno.

Horneamos unos 45-50 minutos, (yo lo dejé 50). Transcurrido este tiempo, y evitando las corrientes de aire, sacamos y dejamos enfriar en el mismo molde sobre una rejilla EXACTAMENTE 10 MINUTOS. Ni uno más, ni uno menos, como bien explica Bea en su libro. Esto es esencial para que a la hora de desmoldarlo, sea un éxito. 

Pasados los 10 minutos, ya veremos que se habrá despegado de las paredes, de todas formas, le ayudaremos dándole unos suaves "meneos" hacia delante y hacia atrás y hacia un lado y otro, con mucho cuidado y cariño. Le daremos la vuelta también con cuidado sobre una rejilla y dejaremos enfriar en la misma por completo.




Valoración del chef: Es un bundt denso pero con el sabor típico del carrot que le da la propia zanahoria y las especias. Un bundt que los amantes del bundt y el carrot cake no os podéis perder. Sobre todo con chocolate...¡Guau, qué rico está con chocolate!
Valoración final: 3 guaus.

¿Y qué pasó cuando acabé el bundt? Os estaréis preguntando. Lo sé. Quería dejaros con la intringulis hasta el final. Pues cuando acabé, justo cuando ya había desmoldado el bundt, le había hecho las fotos y estaba listo para tomar, Cukyto apareció por la cocina, con el pelito blanco lleno de manchurrones negros, el pelito marrón más marrón de lo normal y carita de pena.
-¿Qué tal el bundt?. ¿Cómo ha quedado?, ¿le has puesto nombre?, ¿le vas a vender los derechos a Nordic Ware?...-(Eran muchas las preguntas que tenía en ese momento).
-No conseguí hacer el bundt.
-Bueno, no te preocupes, ya habrá más intentos.
-Era un bundt para ti -Dijo sentándose en la silla que tenía más a mano.- Iba a llamarlo "Mami".-(Ayyyyy...Lo achucho *__*)
-Ohh. No te preocupes tesoro, que lo hallas intentado ya significa mucho para mí. Ven, ¿sabes qué te alegrará?.- Y cuando dije esto mientras partía un trocito del bundt recién hecho, se le iluminaron los ojillos.-Un trocito de este bundt de zanahoria y un chocolatin caliente.

Y tan pichi se quedó. Claro que luego llegó la hora del baño, y ahí ya no estaba tan contento...
Luego, andándole en el móvil, descubrí que estaba hablando con su tita Ale, que es diseñadora, a ver si le echaba un cable con lo del molde. No sé por qué me da a mí que va a haber segunda parte...




La verdad es que me hipnotiza verlo, ¿no son geniales los bundts?, tan bonitos y tan apetecibles... Da penita comértelos pero piensas..."Bua, ya haré otro, si total, me quedan muchos por probar...".

Y a quienes tenéis dudas aún con los bundts os animamos a ir a comprar en seguida el molde que más os guste y poneros manos a la obra con la receta que más os apetezca, porque de verdad que son un vicio... Cuky ya tiene ganas de hacer el siguiente conmigo, (le dejaré a él todo el trabajo, últimamente está muy vago y lo va a tomar por costumbre).

¡¡¡Abrazo de osete gordete que se metió media docena de bundts pa'l cuerpo!!!!^^


Honey Kiss.

Peace, Love & Music.