martes, 28 de noviembre de 2017

Amor por los croissants

A la hora de hablar de masas, el chef y yo lo tenemos claro.  No dudamos en acudir a las recetas del gran Xavier Barriga, que tiene una mano y una magia especial para hacer las masas.
Porque hay algo de mágico en el hecho de preparar masas, ¿no os parece?.
El hecho de crear algo tan bonito, tan esponjoso y tan rico con tus propias manos. Amasarlo, verlo crecer, verlo hornearse...Y ver y probar el resultado. Es lo mejor del mundo.

Las masas son complicadas y requieren su tiempo, su paciencia y su mimo pero, si las hacemos con calma, son muy gratificantes y realmente merece la pena probar este tipo de recetas alguna vez.
A mí las masas me encantan, aunque las hago menos de lo que me gustaría porque, como he mencionado, y como much@s ya sabréis, requieren mucho tiempo, paciencia y mimo, y no siempre tenemos de eso en nuestras cocinas,¿verdad?.
Hay momentos, ocasiones, y circunstancias que nos hacen andar más acelerados, apretados de tiempo y con pocas (o ninguna) ganas de pasar todo el día con una masa.

Sin embargo, yo llevaba tiempo con muchas ganas de volver a hacer una masa. Una de esas que requieren amasado, fermentación y muchas horas de mimo, y encontré mi capricho en unos ricos croissants del libro de Xavier "Bollería".


Se que echaréis de menos alguna de las historias del chef, (lo tengo aquí a mi vera, como de costumbre, tomándose su té con las gafas falsas en los hocicos, para hacerse el interesante), pero la receta es larga y no quiero extenderme mucho.
Sólo os quiero comentar que, si decidís hacer estos croissants, necesitaréis bastante tiempo y seguir los pasos al pie de la letra. Son dos claves para que el resultado sea perfecto.
¡¡Allá vamos!! ^^
*Nota: Los croissants son grandecitos. Si los queréis más pequeños, os dará para el doble aproximadamente (unos 14-15).

~500 grs. de harina de fuerza* 
(Siempre hace falta un poquito más para echar sobre la mesa o por si la masa nos queda un poco pegajosa. Nosotros añadimos en total unos 100 grs. más. Pero es importante que vosotros vayáis viendo y valorando).
~10 grs. de sal
~60 grs. de azúcar
~250 ml. de agua fría
~25 grs. de levadura de panadero prensada (la que viene en cubitos)
~280 grs. de mantequilla sin sal
~1 huevo para pintar por encima los croissants al final

*Primero, comenzaremos con la masa que no lleva hojaldrado (eso lo haremos luego). Consistirá principalmente en mezclar y amasar bien los ingredientes. En cada fase, os intentaré poner algunas notas para explicaros algunas cosillas esenciales de la masa. Son truquis del almendruqui para que nos salgan unos croissants rollizos y ricos =)

~1. En un bol grande, ponemos la harina, la sal, el azúcar y parte del agua. 
***¿Por qué no añadimos todo el agua de golpe?: Porque debemos ir viendo cómo está nuestra masa en cada momento. Hay climas más húmedos, o más calientes, o más secos... Y la masa no siempre necesitará la misma cantidad de agua. En nuestro caso, tuvimos que añadir más agua de la que ponía la receta, pero en teoría, con esa cantidad os bastaría. No obstate, recordad ir añadiendo poco a poco mientras vais amasando.

~2. Amasando todos estos ingredientes, sacamos del bol y espolvoreamos la mesa con harina para proceder al amasado. Es necesario amasar durante bastante tiempo, no sabría deciros cuánto exactamente porque eso también es relativo. La masa tiene que quedar perfecta y no siempre requiere el mismo tiempo. Lo que sí es seguro es el aspecto que debe tener: Debe poder manejarse sin que se nos pegue por completo a los dedos. Tampoco debe estar muy blanda, pero tampoco muy dura. Lo ideal es que quede suave y maleable, pero no pegajosa.

~3. Cuando hayamos acabado de amasar, dejamos en la misma mesa enharinada y la tapamos con un paño dejándola reposar durante 10 minutos.

~4. Pasado este tiempo, es el momento de añadir la levadura: La desmenuzamos sobre nuestra masa y añadimos unas gotas de agua sobre la misma para ayudar a que la levadura se desmenuce bien sobre la masa. A continuación, volveremos a amasar para que la levadura se integre bien.
***No os preocupéis si la masa no coge al principio toda la levadura o si os queda parte en la mesa. Al ir amasando, se irá recogiendo la levadura y la masa irá cogiendo la consistencia adecuada. Lo importante es amasar hasta que nuestra masa vuelva a estar esponjosa, que tenga la levadura integrada y que no se nos pegue. Esta parte de amasado lleva más tiempo que la anterior.

~5. Volvemos a enharinar la mesa para dejar nuestra masa encima, tapada con un trapo, para que repose 15 minutos.

~6. Pasado este tiempo, volvemos a destapar y comprobamos la consistencia de nuestra masa. Aquí comprobaremos si hemos amasado el tiempo suficiente y si nuestra masa está bien para proceder al hojaldrado. Para comprobarlo, cortamos un trocito y estiramos con los dedos. Si se nos rompe con facilidad, le falta amasado. Si es esponjosa y elástica (aunque se rompa, pero que ofrezca cierta resistencia), está perfecta.
***Si veis que se os rompe fácil, hay que seguir amasando un rato. Nosotros tuvimos que hacerlo y amasamos otros 10 minutos. Tras los cuales, volvimos a dejar reposando nuestra masa 15 minutos tapada. Cuando volvimos a comprobar, estaba perfecta para seguir con el hojaldrado.

~1. Con nuestra masa ya esponjosa, espolvoreamos bien la mesa con harina y estiramos con un rodillo hasta dejarla con 1,5-2 cm. de grosor. Ponemos sobre una bandeja, cubrimos con papel film y llevamos a la nevera durante 1 hora.

~2. Sacamos la mantequilla de la nevera,(poco antes de que tengamos que sacar la masa), y la ponemos entre dos papeles de horno para estirar con un rodillo, dejándola rectangular y un poco más fina que nuestra masa. La metemos en la nevera 10 minutos para que vuelva a coger consistencia y ponerse fría. 
***Es importante que tanto la masa como la mantequilla estén bien frías en todo momento para este paso de hojaldrado, de lo contrario, las láminas de hojaldrado no nos saldrán bien y el resultado de los croissants no será el que esperamos. Es un paso muy importante.

~3. Sacamos la masa y la mantequilla. Ahora toca el "plegado". Haremos 3 plegados sencillos. Para los cuales comenzaremos extendiendo la masa sobre una superficie enharinada y poniendo la mantequilla encima. 
Cerramos como si fuera una ventana: Primero, cerramos la parte izquierda, luego la derecha.  Apretamos ligeramente en la unión de ambas.
Damos la vuelta para colocar nuestra masa en horizontal. Una de las reglas que nos explica Xavier es que siempre se comienza "laminando" en horizontal y luego en vertical, y no pueden intercalarse. Y siempre, de la mitad hacia un lado, (o hacia arriba), y luego, de la mitad hacia el otro,(o hacia abajo).


~4. Comenzamos laminando en horizontal: Primero del centro a la izquierda, y luego del centro a la derecha, dejando una lámina rectangular y alargada.

~5. Luego, laminaremos verticalmente: Amasando primero del centro hacia arriba, y luego, del centro hacia abajo.

~6. Con nuestra masa ya extendida, nos imaginamos dividiéndola en tres partes para plegarla: primero por la izquierda, hacia el centro, y luego la parte derecha hacia el centro, sobre las dos capas anteriores (la izquierda y la central). (Vuelta sencilla)
Ponemos sobre una bandeja enharinada, tapamos con un trapo y metemos en la nevera donde reposará 10 minutos.

~7. Sacamos y hacemos el segundo plegado sencillo: Primero, estiramos con el rodillo (laminamos) horizontalmente: del centro a la izquierda, y del centro hacia la derecha.
Luego, laminamos en vertical: Del centro hacia arriba, y del centro hacia abajo.
Dejaremos la masa lisa y rectangular como en el paso anterior y nos imaginaremos de nuevo que la dividimos en tres partes, doblando la izquierda hacia el centro y luego, la derecha sobre las otras dos.
(Segunda vuelta sencilla).
Ponemos otra vez sobre la bandeja enharinada, tapamos con un paño y llevamos de nuevo a la nevera 10 minutos.

~8. Tercer y último plegado sencillo: Sacamos de la nevera y repetimos el paso anterior. Ponemos sobre la bandeja, tapamos y dejamos otros 10 minutos en la nevera.

~1. Sacamos la masa de la nevera, ponemos sobre una superficie enharinada y estiramos con el rodillo, siguiendo las pautas que siempre deberemos seguir con una masa hojaldrada: estirar en la misma dirección: primero horizontal, luego vertical.
Dejaremos una masa más fina, de 1,5 cm. aprox. y rectangular.

~2. Cortamos los croissants: Para ello, cortaremos triángulos iguales y alargados.Si los hacéis grandes, como nosotros, dará para unos 7. Si los preferís pequeños, os dará para el doble. Para ello, podéis dividir la masa en dos partes, por la mitad, y hacer 7 y 7 triángulos.

~3. Ponemos los triángulos sobre una bandeja enharinada, tapamos con un paño y los dejamos en la nevera reposando 10 minutos más.

~4. Sacamos los triángulos y los ponemos sobre una superficie enharinada para darles forma de croissant. Debemos hacer un pequeño corte en la base del triángulo y doblar las dos esquinitas que quedan hacia delante (como veis en el dibujo). Luego, enrrollamos ejerciendo una ligera presión y dejando el piquito hacia abajo (para evitar que el croissant se nos abra al hornearse). Podemos dejar las piquitas estiradas o darles forma hacia dentro.

~5. Una vez que tengamos hechos todos los croissants, los dejaremos sobre una superficie enharinada y los tapamos con un trapo. Lo dejamos reposar (para que fermenten), durante 2 horas.

~6. Transcurrido este tiempo de fermentación, los ponemos sobre una bandeja enharinada, tapamos de nuevo con un trapo y los dejamos en la nevera 30-40 minutos. 
***Este paso es tan importante como la fermentación, sobre todo si en casa tenemos la calefacción puesta o vivimos en un sitio caluroso. Es importante que la masa hojaldrada esté fría antes de llevar al horno pues así quedarán las capas más bonitas y definidas tras el horneado.

~7. Horneado: Precalentamos el horno mientras los croissants están en la nevera, a 175º con calor arriba y abajo, (sin ventilador). 
Antes de llevar al horno, pintaremos los croissants con huevo batido.
Para el horneado, mantenemos esta temperatura. Si la temperatura de nuestro horno es correcta, estos croissants, (con este tamaño), deberían estar hechos a los 22 minutos
***¿Cómo sabremos si están hechos?: Comenzarán a dorarse y aumentarán de tamaño.
Si los croissants son más pequeños, el tiempo de horneado disminuye. Con unos 17 minutos basta.

~8. Dejamos enfriar fuera del horno sobre una rejilla. 


Esperemos que hayáis disfrutado tanto como nosotros con la entrada de hoy porque le hemos dedicado tiempo y cariño, como a estos croissants =) para que todos los que os animéis a hacerlos os resulte más sencillo.
Ya sabéis que si tenéis cualquier duda, podéis consultarnos sin problema ^^

La semana que viene comenzaremos con las recetas navideñas.
¿No estáis entusiasmados? =D

¡¡Feliz semana dulceros!!
¡¡Abrazo de osete hojaldrado!!

Honey Kiss.


martes, 21 de noviembre de 2017

Merienda con Cuky III - Eva - "Eva en pruebas"

Aunque el chef no guste de comentarlo mucho, (raro en él), también tuvo un pasado como espía.
Claro. Tenía que llevarlo en secreto.
Claro. Por eso no lo comenta mucho.
En realidad, su pasado como espía duró "dos telediarios".
Claro. Por eso no lo comenta mucho... también.
Este peludín afable, entrañable y achuchable, de bigotillos largos y peinados, fue espía doble para los rusos y los americanos en la archi-conocida "Guerra Fría". Un matahari perruno al que le sobornaban con dulces.
Y era fácil sobornarle.
Por eso duró dos telediarios. Que bien podía haber sido uno y medio.
Los rusos le pillaron con las "manos en la masa" sacando unas fotos descaquis a los planos de una base ultra-secreta donde guardaban armamento militar y (se dice, se cuenta, se rumorea), también restos de ovnis. 
Como lo leéis.
Fascinante a la par que intrigante.
En ese descuido se acabó la carrera como agente doble del chef. Una época que recuerda con nostalgia y con un brillo especial en la mirada.


Pero, no os preocupéis. El chef sabe hacer de las suyas y, de la misma manera que consigue que yo limpie la cocina después de armar sus experimentos, consiguió que los rusos le dejaran salir impune.
¿Cómo?, os preguntaréis... Bien... Digamos que el chef sabe poner mejor cara de "el gatito de Shrek" que el propio gatito de Shrek.
Eso sí. No puede volver a Rusia.
Una pena porque va a tener que quedarse aquí cuando el niño-grande, Poty y yo, vayamos de vacaciones, (nos morimos por conocer Rusia, ¿habéis estado alguna vez?).


Pero bueno, este no es el tema que nos ocupa.
Por supuesto, este capítulo de la vida del chef daría para varios post. Y desde luego, desgranaremos un poco más este aspecto tan oculto del chef en post posteriores. 
Sin embargo, hoy tenemos una cita especial y cabe mencionarla como se merece antes de comenzar con la receta que os traemos hoy.

Muchos, (que compartís olfato de sabueso como el chef), ya os oleréis de qué va el pastel.
Y habéis acertado.
Hoy tenemos..........................
Chanchanchanchaaaaaan....

Síiiii. Tenemos ¡¡¡Merienda con Cuky!!!!. Wiiiii, wiiii y requete wiiiii, (tengo a mi lado a dos peluditos bailando y saltando de la emoción).
El otro día en la merienda nos lo pasamos como los indios.
Literalmente.
Como "los indios".
Porque, aquí el chef y su compinche Poty, decidieron recibir a nuestra invitada vestidos de indios. ¿Por qué?, diréis... Aay....Inocentes, ¿no conocéis ya al chef?, le mola más montarse sus películas que verlas en la tele. Y el pequeñín sigue sus pasos. Así que, estaban jugando el día de la merienda al mítico "indios y vaqueros" al que todos hemos jugado alguna vez en nuestra niñez cuando, nuestra invitada llegó. Y no, no llegó de improvisto. De hecho, yo ya contaba con ella. Sabía a qué hora vendría y lo tenía todo dispuesto. Pero el chef....El chef es "harina de otro costal" y se "le fue la olla".
Y entre tanto refrán y chascarillo repostero y cocineril, os presentamos a nuestra invitada de hoy en "Merienda con Cuky" 

http://www.evaenpruebas.com/
Muchos ya conoceréis a Eva y su magnífico blog.
Nosotros, tuvimos el placer de conocerla hace ya algún tiempo cuando coincidimos en el "Asaltablogs".
Desde siempre, nos ha encantado la personalidad chispeante de Eva, su manera de ver la vida, de expresar y publicar sus recetas y ese toque que le pone a todo.
Los que la conocéis ya, sabéis a lo que me refiero, y los que no, no esperéis a pasar por su blog ;)

Como decía, Eva llegó en medio de un tiroteo entre indios y vaqueros. Vale, no había ningún vaquero, eran imaginarios. Y vale, los indios lanzaban flechas. Flechas imaginarias. Pero lo vais imaginando.
En cuanto la vieron, tanto el chef como el pinche olvidaron sus juegos y se relamieron los bigotes. Sabía lo que tocaba y no quedaron ni los restos de estos ricos vasitos que trajo Eva para merendar.
¿Nos acompañáis a probarlos? =)


Nuestra versión


(Receta de Eva)
(Click en la foto para ver la receta de Eva)


~Medio paquete de galletas (tipo Chiquilín)
~250 ml. de leche entera
~3 yemas de huevo L
~70 grs. de azúcar blanco
~40 grs. de harina de trigo
~2 Cucharadas de crema de almendras (Podéis encontrarla en Mercadona)



~Ponemos a calentar en un cazo 200 ml. de leche junto con la crema de almendra, y dejamos que hierva, (reservamos los 50 ml.).

~A parte, mezclamos las yemas, el azúcar y la harina, y echamos los 50 ml. restantes de leche que nos ayudarán a mezclarlo todo bien.

~Añadimos la leche que ha hervido de golpe, sin dejar de remover con unas varillas. Revolvemos un poco más y echamos esta mezcla de nuevo en el cazo, a fuego bajo.
No dejaremos de revolver en ningún momento, especialmente el fondo, para que no se nos pegue.

~Vamos aumentando poco a poco la temperatura, sin dejarla muy alta y sin dejar de revolver. Cuando haya espesado y empiece a "burbujear", revolvemos un par de minutos más y apartamos del fuego. 

~Dejamos templar un par de minutos.


~1ª Capa: Trituramos las galletas hasta dejarlas bien finitas (podéis dejar trocitos más grandes si os gusta), y lo ponemos en el fondo de los vasitos. Reservamos un poco para hacer la 3ª capa.

~2ª Capa: Echamos parte de la crema con cuidado y damos ligeros golpecitos.

~3ª Capa: Repetimos la capa de galleta.

~4ª Capa: Repetimos la capa de crema y damos ligeros golpecitos de nuevo. Podéis llenarlo hasta arriba, como hemos hecho nosotros, para echarle luego azúcar por encima y requemarlo, o podéis dejarlo más llano y echarle otra decoración por encima, como galletitas o caramelo =)




1. Para empezar con la entrevista y que nuestros dulceros te conozcan mejor, háblanos un poco de ti.
"No me gusta hablar de mi ¿puedo mentir? Soy alta, rubia y rica...
Vale, va: Me gusta cocinar, pasear en moto, hacer senderismo y mirar el mar"


2. ¿Qué te llevó a crear el blog, y qué es lo que más te gusta de tenerlo?.

"Un curso de empresa. Me enviaron para aprender sobre las nuevas tecnologías y era un ejercicio.
Lo que más me gusta es que con él consigo hacer recetas que de otra forma no haría, usar ingredientes y probar cosas nuevas. "


3. ¿..Y lo que te gusta menos?.
"Las redes, compartir, etc."
 

4. Si solo pudieses escoger un hobby, ¿cuál sería?.
"Uf, uf y reuf…
Tengo muchos, pero creo que andar; andando se pueden hacer muchas más cosas: fotos, disfrutar al aire libre, escuchar música, comer en diferentes lugares, conocer ciudades y sus gentes."

 

5. ¿Cuál serían tu plato y tu ingrediente favoritos?
"El plato elijo unos buenos macarrones al horno con carne y chorizo, gratinados.
Mi ingrediente es la harina."

 

6. Si pudieses prepararle tu plato estrella a alguien famoso, vivo o muerto, ¿a quién elegirías?.
"No me interesan los famosos, prefiero preparárselo a una persona amada, ya sea familia o amiga/o, eso me haría más feliz."
 

7. ¿Y cuál sería ese plato estrella que le prepararías?.
"Un buen pan,  sencillo pero que en realidad con todo su aroma, textura crujiente, es algo más que solo pan. Es el aroma del hogar."
 

8. Tu bebida favorita.
"El agua, fresquita, pero no fría."
 

9. En la cocina, ¿qué crees que te caracteriza?.
"Creo que recetas sencillas, casi siempre, ya que no me gusta complicarme, ni los adornos en el plato."
 

10. ¿Qué es lo que más te gusta de nuestro blog?.
"Las fotos son maravillosas, con esa luz y composición. Y vuestras historias que me leo encantada."
 

11. Si pudieses ser una canción, serías…
"Depende de mi estado de ánimo, pero una que siempre me gusta es: “Sin aliento estoy” de Danza Invisible. https://youtu.be/mgjPvylAFdc
(Yo pensaba que me gustaban todos los estilos musicales: clásico, opera, zarzuela, pop, heavy metal, reggae, rock, blues, jazz, folk, fado, hasta que llegó la música Máquina y más tarde el reggaeton)."

 

12. Y si pudieses ser una película…
"Up. "
 

13. ¿Y tu libro favorito?.
"Matar a un Ruiseñor de Harper Lee."
 

14. ¿Sueñas con viajar a algún lugar?.
"Si, Asia (toda)."
 

15. Por último, cuéntanos cuál es tu postre favorito.
"Mouse de chocolate."



Con el chef y el pinche preparaditos para dormir, (al cierre de este post), agotados después de un día de juegos, merienda y dulces, nos despedimos hasta la semana próxima.
Sí, sabemos que estamos publicando cada 15 días, pero ha sido por falta de tiempo. Prometemos volver todas las semanas =)

¡¡Feliz martes, dulceros!! Sed felices.
¡¡Abrazo de osete-indio!!

Honey Kiss

martes, 7 de noviembre de 2017

Cuky, Poty y los calores del verano

No es un secreto que Cuky y servidora no somos muy amigos del sol. 
Para mí, es la única estrella del Universo que no me gusta.
Y mirar que adoro el Universo. Amo el Universo.
Pero no me gusta el sol.
De lejos es muy bonito, muy cuqui. Pero no nos llevamos bien. 
Como soy medio albina, siempre acabo quemándome. Así que opté por dejar de vernos las caras.
Y con Cuky no es que se lleve mucho mejor.
Cuky no se quema, sin embargo, se pone rancio, mohíno y repunante. Como un plátano machucao.
Así que, cuando este año nos fuimos a Almería de vacaciones, la cosa ya no pintaba bien.
Ni oír hablar quisimos del desierto donde se rodaban las pelis del oeste. 
40 grados a la sombra.
¿Estamos locos?.
Nos quedamos con el fresqui de Asturias, la lluvia y los días de mantita y dulces.
Ni comparación.
Aunque sabemos que hay quien gusta de tomar el solete. De ponerse moreno e impregnarse de vitamina D.
Dos de ellos son Poty y el niño-grande.
Sí...Tenemos para todo en esta familia. Somos 2 a 2.
Tanto Poty como el niño-grande se ponían al sol con una sonrisilla, y cogían moreno. Y ni rastro de mohinismo ni quemaduras de tercer grado.
Los hay con suerte...


Sí. La mano que veis llevándose un trocito de este flan tan "cuqui", es la mano del niño-grande.
No pudo resistirse a este flan parisino que le preparamos con motivo de su cumpleaños.
No se puede quejar el niño-grande. Para su cumple, le hicimos dos de las cositas que más le gustan: crema pastelera (en forma de este flan), y flan, ... Sí...La cosa iba de flanes, pero él encantado.

No nos fue difícil escoger la receta.
En cuanto la vimos en el blog de "Merceditas Bakery", no dudamos un momento en que sería uno de los postres del cumple del niño-grande. Y así fue. No tuvimos que pensarlo. Ya babeábamos con sólo ver las fotos, y os prometemos que el resultado es espectacular.
Con el olor que sale del horno ya coméis. Sólo os decimos eso.


(Para un molde de 18-19 cm.)
~250 grs. de harina de trigo común
~180 grs. de mantequilla sin sal
~25 ml. de leche entera
~Una yema de huevo L
~1/2 cucharadita de sal
~1 cucharadita de azúcar blanco

~750 ml. de leche entera 
~185 ml. de nata para montar (tipo Central Lechera Asturiana)
~1 cucharadita de vainilla en pasta (o dos de extracto de vainilla)
~8 yemas de huevo L
~200 grs. de azúcar
~75 grs. de harina de trigo (o de maicena, lo que tengáis a mano)
~Una ramita de canela

~Antes de nada, os diremos que esta receta hay que hacerla con tiempo, cariño, paciencia y mimo, ya que, requiere tiempo de elaboración y de espera. Pero el resultado merece la pena =)
Necesitaremos hacerla de un día para otro, tanto la masa, como la crema, ya que, deberán pasar este tiempo en la nevera y el congelador.

~Para comenzar con la masa: Colocamos la harina haciendo una especie de montañita, con un huequito en medio donde echaremos la yema, la leche, la sal, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente (partida en daditos) y vamos, con cuidado, añadiendo harina al huequito con los ingredientes, amasando poco a poco. Amasaremos hasta que los ingredientes estén bien unidos y la masa sea homogénea.

~Extendemos sobre la mesa enharinada, o sobre una hoja de papel vegetal (o de horno) y estiramos con un rodillo, dejando un grosor de 1,5-2 cm. 
Embadurnamos nuestro molde con mantequilla y forramos el mismo con esta masa, con cuidadito, dejando todas las partes uniformes y recortando los bordes del molde para que quede uniforme.

~Llevamos al congelador donde dejaremos de un día para otro, así tal cual está en el molde. (Nosotros lo tapamos con papel film para evitar la escarcha).



~Ponemos a calentar a fuego fuerte en un cazo la leche, la nata, la ramita de canela y la vainilla, hasta que llegue a hervir. Apartamos.

~A parte, batiremos las yemas junto con el azúcar y, cuando sea homogéneo, añadiremos la harina poco a poco, removiendo hasta que se integre bien. 

~Vertemos la mezcla de leche caliente sobre esta mezcla anterior, poco a poco mientras removemos. A continuación, echamos todo esto de nuevo en el cazo y ponemos a fuego medio, sin dejar de remover y teniendo especial cuidado con los bordes y el fondo del cazo, para que no se peguen. Seguiremos así hasta que la mezcla espese, (unos 7-10 minutos). Apartamos del fuego y echamos directamente en un bol donde taparemos con papel film para evitar que nos salga una costra por encima al enfriar.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego llevamos a la nevera, de un día para otro, como la masa.

~Al día siguiente, hacemos el montaje de la tarta. Para ello: precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo (sin ventilador).

~Sacamos el molde con la masa de la nevera y vertemos la crema pastelera en él. Cuando el horno haya alcanzado la temperatura, metemos dentro el molde y bajamos a 175º. 
Hornearemos durante 90 minutos, controlándola a partir de los 70.
Sabremos que está hecha porque adquiere un tono tostado. Al principio, se inflará mucho. No os preocupéis, es normal. Luego irá bajando hasta que quede como veis en las fotos, (cosa que también es normal, es la forma típica de este tipo de flan. Una forma hundida).

~Pasado este tiempo y, cuando nuestro flan esté hecho. Apagamos el horno y entreabrimos la puerta con cuidado. Dejamos con la puerta entreabierta 5 minutos y luego, sacamos ya para que enfríe sobre una rejilla. Es entonces cuando irá bajando y quedará con esta formita que veis.

~Dejamos enfriar por completo sobre una rejilla, y luego, envolvemos con papel film para meter en la nevera un par de horas antes de desmoldar.

*Nota: Para un molde mayor (más superficie), se necesitará menos tiempo de horneado. Dependerá del molde.

La valoración del chef de este postre es de muuuuchos guuuaus.
La del aprendiz de chef, Potito, también.
Y la valoración del cumpleañero...Fue un "uummmmmm" como una casa.
Si os gusta la crema pastelera, no os podéis perder este curioso flan.
¡Para chuparse los dedos! =)
¡¡Feliz semana, dulceros!!
Sed felices.

¡¡Abrazo de osete pastelero!!
Honey Kiss.