domingo, 24 de septiembre de 2017

¡Primer asalto de la temporada! Nos ponemos las mallas

¡¡Buenos días de domingo, dulceros!!
Hoy es el último domingo del mes y el primer robo de la 5ª temporada de "El asaltablogs".
Parece mentira cómo pasa el tiempo...Recuerdo cuando Cuky se compró sus primeras mallas de chorizo, hace 5 añazos ya y cómo, asalto a asalto, nuestro carácter chorizo y nuestra destreza, fueron mejorando.  Aunque, no nos engañemos, seguimos siendo un par de torpones, por muchos planes que hagamos, por muchos planos de la cocina asaltada que tengamos, por muy sigilosos que queramos entrar siempre... Siempre la cagamos. De alguna manera. Y esta vez, no iba a ser menos.


No sé si en el resto de la península está pasando también pero, aquí ya ha entrado el otoño. La semana pasada, más concretamente. Un día, de repente, el frío llegó y se instaló en La Tierrina. Cuky se puso su manta en la camita y ya no la apeará hasta Abril.  Por lo menos.
Es la época de tener los pies fríos y no poder calentarlos con nada. Pero también es la temporada de encender el horno y disfrutar cocinando y probando cosicas dulces y ricas, y eso al chef y a mí nos encanta.

Además, ahora tenemos al pinche Poty que no se pierde una. Atento como un lince está siempre que cocinamos, y atento como un lince, estaba el día que elaboramos el plan de asalto a "La cocina de Lauriteles".

No hay texto alternativo automático disponible. 

Es más, nos ayudó a elaborar un plan para entrar más sigilosos y cometer nuestro choricidio. Porque Poty otra cosa no pero, tiene un máster en hacer las cosas sigilosamente. En eso y en poner caritas de pena para que le des mimitos y le cojas en cuello, pero eso para otro capítulo.

 Así, con lápices de colores sobre el escritorio de Cuky, elaboramos nuestro maquiavélico plan de dominar el mundo asalto. 
Cuando acabamos,  Cuky corrió a hacerse un té y a desempolvar sus mallas pero, ninguna le convencía, así que, entró en amazon para comprarse un par, que acabó siendo una docena.
Que si la de las meriendas (porque claro, estrenamos temporada y tiene que estrenar un par de mallas, por lo menos), que si un par para los asaltos (véase la misma explicación), que si un par para cocinar, que si un par para salir a correr, (pero si no correeeesssss), en fin, que tengo la casa llena de mallas perrunas y el chef se niega a tirar las viejas, todas recosidas y remendadas algunas. Dice que tienen personalidad.

Finalmente, el chef se decidió por unas mallas rosas fucsias, de esas que son más discretas que un chaleco reflectante en medio de la autopista. Como podréis imaginar, pasamos inadvertidos.

Nota: Para los cupcakes, hemos adaptado la receta de Lauriteles "cukynizándola", y para la buttercream, hemos elaborado nuestra propia receta.

~150 grs. de mantequilla sin sal
~3 huevos L
~100 grs. de azúcar moreno
~100 grs. de azúcar blanco
~180 grs. de harina de trigo
~80 ml. de leche entera
~1 cdta. de vainilla en pasta
~1/2 cdta. de levadura química
~7 huesitos "originales" en trocitos o desmenuzados
~Una pizca de sal

~400 grs. de mantequilla sin sal
~350 grs. de azúcar glass
~2 cucharadas de licor de chocolate
~1 cucharada de leche entera
~4 huesitos "originales" bien triturados
 ~Para la decoraicón: huesitos triturados y trozos de huesitos 

 ~Precalentamos el horno a 170º y preparamos el molde con nuestras capsulitas.

~Sacamos la mantequilla un rato antes de la nevera (al menos media hora,para que quede "a punto pomada", es decir, blandita y achuchable).

~Batimos la mantequilla y los azúcares hasta que la mezcla quede homogénea y esponjosa (nos llevará al menos 5 minutos). A continuación, sin dejar de batir, vamos añadiendo los huevos, uno a uno, sin dejar de batir y añadiendo el siguiente cuando el anterior esté bien integrado. Por último, añadiremos la vainilla antes de continuar con los ingredientes secos.

~A parte, tamizamos los ingredientes secos y añadimos 1/3 a nuestra mezcla anterior, revolviendo con varillas. Continuamos añadiendo 1/2 de la leche y volvemos con la harina, repitiendo el proceso. Cuando la masa esté bien integrada, machacamos unos huesitos y los añadimos con movimientos envolventes. Nosotros, dejamos un par de trocitos grandes para notarlos al morderlos. ¡Una sorpresa crujiente! ;)

~Llenamos nuestras capsulitas casi hasta arriba (esto depende de cómo queráis que os queden los cupcakes una vez horneados, nosotros queríamos que nos quedasen gorditos en vez de planos. No os quedarán tipo magdalena, no os preocupéis, no tendrán copete). Horneamos a la misma temperatura durante 20-25 min. (Depende de cada horno, a nosotros nos tardaron 20 minutos para que quedasen jugosos. Tened cuidado de que no os queden secos, para ello, hay que vigilar a partir de los 20 min.)

~Sacamos la bandeja y dejamos enfriar sobre rejilla durante 10 minutos antes de sacar los cupcakes y dejarlos enfriar en la bandeja por completo.

~Sacamos media hora antes de la nevera la mantequilla, para que esté blandita, y la partimos en trocitos. Comenzamos a batir a velocidad media y vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Seguimos batiendo hasta que la mezcla sea cremosa y homogénea, (hasta que el azúcar se haya integrado bien).
Si nos cuesta batir, podemos incorporar ya la cucharada de leche. Seguimos batiendo.

~A continuación, añadimos el licor de chocolate, sin dejar de batir.

~Por último, añadiremos el polvo de huesitos. Si utilizáis una boquilla de estrella muy cerrada, es conveniente que el polvo sea muy fino porque se os taponará al decorar. Siempre es recomendable utilizar boquillas más abiertas para estos casos.

~Decoramos nuestros cupcakes con manga pastelera, con la formita que queramos y después, espolvorearemos por encima con más huesitos triturados. Por último, podemos decorar con un trocito de huesito cada cupcake. Veréis qué sabor a huesitos tan auténticos tienen ;)


El veredicto fue que: al chef, al pinche y al niño-grande, les encantaron. El resultado es un sabor a huesitos 100%. Si sois amantes de este snack, os encantarán ;)

Para la próxima, Poty dice que quiere acompañarnos al asalto...Miedo me da controlar a estos dos chorizando.

Disfrutad del domingo y sed felices, dulceros
¡¡Feliz domingo!!
¡¡Abrazo de osete relleno de huesitos!!

HoneyKiss.