martes, 17 de octubre de 2017

Cuky y los cristianos renacidos

Hay que ver...Las historias del chef no tienen límite y hoy, os traemos una surrealista totalmente, como nos tiene ya acostumbrad@s. 
Hacía tiempo que no os contábamos ninguna de esas peculiares historias. Esta va a ser cortita pero, muy de la marca "el chef". Agarraos, que vienen curvas.

Aquí lo tengo, té en mano y gafas-falsas en hocico, (empeñándose con el calor del té), contándome con todo detalle cómo fue su época de misionero en Ecuador. Una época que duró poco. Un día, para ser exactos. Pero, según él, (carraspeando aquí a mi vera), el tiempo no importa, lo que importa es la calidad del mismo. Y dice que por calidad, calidad, más que dos días, parecieron dos años. Algo así como 7 años en el Tibet, pero sin ser 7 años, y sin ser en el Tibet. Ya lo vais pillando.

Hallábase el chef en Ecuador tomándose un año sabático, (que, no sé cómo se arregla pero, todas sus historias comienzan por un año sabático), cuando le ofrecieron un spot televisivo. No lo recuerda muy bien pero, de lo que sí está seguro, es que por los alrededores del set había una plantación de cacao, (ahí venía fraguándose ya su romance con el chocolate en particular y el dulce en general).
Del spot no recuerda mucho, salvo los 3 kilos de chocolate que se metió entre pecho y espalda, como pago por el mismo, (de aquella, como todavía no era famoso -en realidad, no llegó a serlo nunca- le pagaban en especias, y a veces, literalmente: "en especias"). De lo que sí se acuerda es de haber sido abordado al llegar al hotel en el que se alojaba, tras un duro día de grabación, para hablarle sobre la palabra de Dios y su misión en la vida.

El chef, que otra cosa no pero, de tonto no tiene ni un pelo perruno, intentó quitárselos rápido de encima por aquello de que le dolían las patas y el empacho que llevaba encima. Pero, lejos de amilanarlos, aquellos dos perrunos que le abordaron, se envalentaron todavía más y empezaron a dorarle la píldora un poco al chef. Total, que no se acuerda cómo, (veo muchas lagunas en esta historia, ejem, ejem), ni cuándo ni dónde, pero acabó de misionero ese mismo día, por la tarde, sin haber pisado todavía el hotel y, lo más importante, sin haberse tomado una sal de frutas para el empacho.
Un sol de justicia, 800º a la sombra, unos mosquitos como helicópteros, y el chef sin comer, (salvo la panzada de chocolate que llevaba). Los perrunos que le abordaron se hacían llamar los "Hijos de los cristianos renacidos"...O algo así. Una especie de perros voluntarios que viajaban por América del sur ayudando a los guaus más necesitados. 
Al chef a bueno, no lo gana nadie, pero en vagancia tiene un máster, y en glotón, un doctorado. Así que, cuando llevaba un par de horas pululando por allí, (ayudando, claro), le picó el gusanillo del hambre y del sueño, (todo junto), y buscó una sombra donde cobijarse y dormir un ratillo la siesta. Una siesta que duró 8 horas, como las que se suele echar él. Tanto fue así que, se olvidaron de él. Para cuando quiso despertarse, ya se habían ido todos,y su historia como voluntario....Pues quedó para contaros aquí, en "petit comité".

Pero bueno, lo verdaderamente importante es que hoy os traemos...¡¡¡Un cheesecake!!!. ¡¡¡Bieeeeeeeeeeeeeen!!!. Chupi, chupi. Con lo que nos gustan, ¿y a vosotros? ^^
 
 ~1 paquete y medio de galletas tipo chiquilín
~125 grs. de mantequilla (sin sal)
(*Para un molde de 20-21 cm)

 
~400 grs. queso brie (sin la corteza)
~300 grs. de queso de untar (tipo philadelfia)
~200 ml. de nata para montar
~2 huevos L
~3 cucharadas de harina de trigo común
~200 grs. de azúcar blanco
~Una cucharadita de vainilla en pasta
~Nata y mermelada para la decoración (puede ir al gusto)

  
~Forramos el fondo de un molde desmontable con papel vegetal o papel de horno.
Derretimos la mantequilla en el microondas y machacamos bien las galletas hasta que quede un polvo regular y todo del mismo tamaño. Juntamos mantequilla y miguitas bien y lo ponemos en el fondo del molde que tenemos preparado, apretando bien con las manos o con una espátula o cuchara, creando una base uniforme, (podemos subir un poco por los bordes del molde). Reservamos en el congelador mientras preparamos el relleno del cheesecake.


~Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y, en la bandeja de horno, prepararemos un recipiente grande donde nos quepa el molde, para hacer un baño maría. Para ello, llenaremos el recipiente con agua hasta que cubra la mitad de nuestro molde apróximadamente.Dejamos calentar en la bandeja del horno, a la vez que se calienta éste.

~Quitamos la corteza del queso brie y lo partimos en trocitos pequeños que batiremos con las varillas eléctricas. A continuación, añadiremos el azúcar y seguiremos batiendo hasta que quede una mezcla más o menos homogénea. Resultará un poco difícil de batir pero, a continuación, añadiremos el queso crema y seguiremos batiendo. Ya nos será más fácil seguir.
Seguimos batiendo unos 3 minutos hasta que la mezcla sea homogénea.

~Por otro lado, batimos el huevo con la nata y, añadimos a la mezcla anterior, batiéndolo todo de nuevo con varillas hasta que quede homogéneo. Por último en ingredientes "húmedos", añadiremos la vainilla, batiendo de nuevo.

~A continuación, añadiremos la harina tamizada, poco a poco. Es mejor, cucharada a cucharada.

~Vertemos esta mezcla en el molde que teníamos reservado, damos unos golpecitos y ponemos nuestro molde, con mucho cuidado, sobre el baño maría que teníamos preparado dentro del horno. Bajamos el calor a 170º y dejamos cocerse durante 15 minutos. Pasado este tiempo, bajaremos a 130º y dejaremos hacerse otros 40-45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo o tenedor, salgan "limpios", (que no secos, porque los cheesecakes siempre estarán húmedos hasta que enfríen, lo importante es que no salga sucio, porque eso significará que está aún sin hacer. No pueden quedar restos en el palillo, cuchillo o tenedor que metamos).

~Cuando nuestra tarta esté hecha, dejamos dentro del horno apagado, con la puerta entreabierta, durante 10 minutos. Pasado este tiempo, sacamos, pasamos los bordes con una espátula pero sin desmoldar, y dejamos encima de una rejilla hasta que enfríe por completo.

~Cuando haya enfriado por completo, metemos en la nevera, aún sin desmoldar, tapado con papel film o papel de aluminio. Lo ideal sería dejarlo enfriar de un día para otro antes de desmoldar pero, podéis dejarlo un par de horas.

~Para la decoración, nosotros optamos por una mermelada de frambuesa y nata, aunque admite cualquier tipo de mermelada o acompañamiento ;) ¡Ya veréis qué bueno! ^^

 Bueno, tengo que decir que la historia está mal contada, algún día, con tiempo, os contaré la verdad...¡¡gruff!!.Lo importante es que este cheesecake ha pasado a ser uno de mis favoritos, ¡guau!. Aunque el queso brie no me apasiona, en tarta está muy comestible y, a penas se nota el sabor, cosa de agradecer, ¡gruff!. Si os gustan los cheesecakes tanto como a nosotros, ya podéis ir cogiendo papel y lápiz, ¡gruff, gruff!. 

Nos encanta ampliar nuestra colección gochoncia de cheesecakes... Siempre que vemos, soñamos, pensamos o se nos ocurre el sabor de un nuevo cheesecake, damos palmas de alegría y no tarda un sólo día en que lo llevemos a cabo... Lo nuestro por los cheesecakes, es puro amor. Y lo del chef de misionero...Puro teatro, como decía la canción.

Sed felices, dulceros, y pasad una dulce semana.
¡¡¡¡Abrazo de osete solidario!!!!
(no como cierto chef...que se duerme a la sombra...)

martes, 3 de octubre de 2017

Postres de la infancia III - Dalkys de chocolate

¡¡Dulceros!!
Aquí estamos una vez más para traeros una de nuestras versiones de "Postres de la infancia". Al estilo casero, por supuesto. Porque si algo nos gusta en "Cuky's Cookies" es las cosas hechas en casa, con mimo y cariño. Y toneladas de azúcar, pero eso por descontado.
No sé si os pasará a vosotr@s pero, al chef y a mí nos gusta hacerlo todo en casa. Intentamos no comprar nada hecho porque, todo lo de casa sabe mejor y además, siempre sabes lo que lleva. Eso te da tranquilidad.
El chef se está volviendo un poco "repunante" con esas cosas...Pero, qué le vamos a hacer...Se está haciendo mayor.
El que se come todo lo que encuentre es el pinche. Ya sea una galleta, o el papel albal que la envuelve. No tiene filtros... Cuky dice que hay que pulirlo. De eso ya se está encargando él.


El caso es que, nos dimos cuenta que habíamos dejado esta sección, que empezamos hace tiempo, un poco apartada. Y, como nos encanta versionar los postres que más nos gustaban en la infancia, no podían faltar unos dalkys de chocolate. Conocidos en el mundo entero, (o en España por lo menos).
Seguro que os suenan estos "yogures". De pequeña me encantaban. Y, como siempre fui un poco especial para comer, intentaba comerme antes el chocolate que la mousse de nata que había por encima, (porque quería dejar lo más rico para el final)...Ya os podéis imaginar el percal: Chocolate abajo, nata encima...Pero me gusta ponerme retos.
Igual que el chef que quiso elaborar él mismo estos vasitos, intentando ser lo más fiel a los originales. Y lo consiguió.
Tanto que los vasitos volaron prácticamente la misma tarde de hacerlos. Pero es que son adictivos. Y quien los haya probado, lo sabe. No puedes conformarte con uno solo...Siempre acabas comiendo otro, (por lo menos).

Si sois unos amantes de los dalkys y/o de los postres comerciales caseros ;) Coged papel y lápiz que esta receta es súper sencilla y rápida de hacer ^^

 
~200 grs. de Chocolate con leche (para postres)
~50 grs. de Chocolate negro (para postres)
~30 grs. de cacao en polvo desgrasado
~3 yemas de huevo L
~50 grs. de harina de trigo
~1/2 de leche entera
~200 grs. de azúcar blanco

 ~300 ml. de nata para montar (con al menos el 35,1% de materia grasa)
 (Nosotros utilizamos siempre la de Central Lechera Asturiana)
~2 claras de huevo L
~175 grs. de azúcar blanco

~Por un lado, mezclamos el azúcar y las yemas bien, y añadimos la harina y el cacao, ya tamizados y poco a poco, sin dejar de remover bien con unas varillas, para evitar los grumos.

~A parte, calentamos la leche en un cazo hasta que hierva y la añadimos a los chocolates troceados, poco a poco, sin dejar de remover hasta que se disuelvan y se integren bien, quedando una mezcla espesa y homogénea. Ponemos a calentar de nuevo a fuego medio, un par de minutos.
A continuación, añadimos esta mezcla de chocolate a nuestra mezcla de azúcar, de golpe, removiendo bien para que se integren y volvemos a poner todo en el cazo para llevar al fuego, a temperatura baja mientras removemos con unas varillas.

~Aumentamos la temperatura a media, sin dejar de remover con las varillas enérgicamente. La mezcla se irá espesando. Harán falta unos 10 minutos para que coja cuerpo. En todo este tiempo, no podemos dejar de remover, sobre todo en el fondo y los bordes, ya que, puede que se nos pegue al cazo. Hay que tener mucho cuidado.

~Pasasdo este tiempo y, una vez que nuestra mezcla haya espesado, apartamos del fuego y vertemos sobre una fuente que taparemos con papel film para evitar que nos cree costra. Dejamos enfriar a temperatura ambiente mientras preparamos la mousse de nata montada.


~Por un lado, montamos las claras añadiéndoles la pizca de sal, hasta que estén bien firmes, y reservamos en la nevera.

~Por otro, comenzamos a montar la nata y, cuando coja cuerpo, añadiremos poco a poco el azúcar, sin dejar de batir a velocidad media. Seguiremos batiendo cuando hayamos incorporado todo el azúcar hasta que la nata esté bien firme pero, sin pasarnos, ya que, podría cortarse.

~Añadimos la nata ya montada a nuestras claras, poco a poco y en varias veces, siempre con movimientos envolventes para que no se nos baje la mezcla. Aunque nos lleve más tiempo, es preferible ir echando poco a poco que todo de golpe. 
Cuando la mezcla esté bien homogénea, la pondremos en una manga pastelera con una boquilla de estrella y estaremos listos para decorar ^^

~Echamos nuestra cremita de chocolate en los vasitos, procurando echar lo mismo en cada uno, dejando un espacio para la nata. Por encima, decoraremos con nuestra mousse de nata y, ¡listos para comer!. Se conservan bien en la nevera hasta 3-4 días, (aunque la mousse no queda como el primer día, es inevitable, va perdiendo aire).

Guau, guau, guauuuuu, que diría Joaquín Luqui...Ay, ay...Estos dalkys me trajeron por el camino de la amargura-dulce, ¡gruff!. No porque no estuvieran buenos, que lo están, sino porque se comen solos...Y no empachan...Al principio..¡gruff!. Por eso después del sexto, me tuve que tomar un almax forte, para poder seguir comiendo. El resultado es que tengo que probar a hacer los de fresa, ¡¡guau!!.

Si el chef se empachó, el pinche y el niño-grande no se quedaron atrás. La que siempre llega la última en probar es una servidora...Pero ya me vengaré para la próxima....Muajajajaja...

¡Feliz semana, dulceros!
¡¡¡¡Abrazo de osete chocolatoso!!!!

Honey Kiss.

domingo, 24 de septiembre de 2017

¡Primer asalto de la temporada! Nos ponemos las mallas

¡¡Buenos días de domingo, dulceros!!
Hoy es el último domingo del mes y el primer robo de la 5ª temporada de "El asaltablogs".
Parece mentira cómo pasa el tiempo...Recuerdo cuando Cuky se compró sus primeras mallas de chorizo, hace 5 añazos ya y cómo, asalto a asalto, nuestro carácter chorizo y nuestra destreza, fueron mejorando.  Aunque, no nos engañemos, seguimos siendo un par de torpones, por muchos planes que hagamos, por muchos planos de la cocina asaltada que tengamos, por muy sigilosos que queramos entrar siempre... Siempre la cagamos. De alguna manera. Y esta vez, no iba a ser menos.


No sé si en el resto de la península está pasando también pero, aquí ya ha entrado el otoño. La semana pasada, más concretamente. Un día, de repente, el frío llegó y se instaló en La Tierrina. Cuky se puso su manta en la camita y ya no la apeará hasta Abril.  Por lo menos.
Es la época de tener los pies fríos y no poder calentarlos con nada. Pero también es la temporada de encender el horno y disfrutar cocinando y probando cosicas dulces y ricas, y eso al chef y a mí nos encanta.

Además, ahora tenemos al pinche Poty que no se pierde una. Atento como un lince está siempre que cocinamos, y atento como un lince, estaba el día que elaboramos el plan de asalto a "La cocina de Lauriteles".

No hay texto alternativo automático disponible. 

Es más, nos ayudó a elaborar un plan para entrar más sigilosos y cometer nuestro choricidio. Porque Poty otra cosa no pero, tiene un máster en hacer las cosas sigilosamente. En eso y en poner caritas de pena para que le des mimitos y le cojas en cuello, pero eso para otro capítulo.

 Así, con lápices de colores sobre el escritorio de Cuky, elaboramos nuestro maquiavélico plan de dominar el mundo asalto. 
Cuando acabamos,  Cuky corrió a hacerse un té y a desempolvar sus mallas pero, ninguna le convencía, así que, entró en amazon para comprarse un par, que acabó siendo una docena.
Que si la de las meriendas (porque claro, estrenamos temporada y tiene que estrenar un par de mallas, por lo menos), que si un par para los asaltos (véase la misma explicación), que si un par para cocinar, que si un par para salir a correr, (pero si no correeeesssss), en fin, que tengo la casa llena de mallas perrunas y el chef se niega a tirar las viejas, todas recosidas y remendadas algunas. Dice que tienen personalidad.

Finalmente, el chef se decidió por unas mallas rosas fucsias, de esas que son más discretas que un chaleco reflectante en medio de la autopista. Como podréis imaginar, pasamos inadvertidos.

Nota: Para los cupcakes, hemos adaptado la receta de Lauriteles "cukynizándola", y para la buttercream, hemos elaborado nuestra propia receta.

~150 grs. de mantequilla sin sal
~3 huevos L
~100 grs. de azúcar moreno
~100 grs. de azúcar blanco
~180 grs. de harina de trigo
~80 ml. de leche entera
~1 cdta. de vainilla en pasta
~1/2 cdta. de levadura química
~7 huesitos "originales" en trocitos o desmenuzados
~Una pizca de sal

~400 grs. de mantequilla sin sal
~350 grs. de azúcar glass
~2 cucharadas de licor de chocolate
~1 cucharada de leche entera
~4 huesitos "originales" bien triturados
 ~Para la decoraicón: huesitos triturados y trozos de huesitos 

 ~Precalentamos el horno a 170º y preparamos el molde con nuestras capsulitas.

~Sacamos la mantequilla un rato antes de la nevera (al menos media hora,para que quede "a punto pomada", es decir, blandita y achuchable).

~Batimos la mantequilla y los azúcares hasta que la mezcla quede homogénea y esponjosa (nos llevará al menos 5 minutos). A continuación, sin dejar de batir, vamos añadiendo los huevos, uno a uno, sin dejar de batir y añadiendo el siguiente cuando el anterior esté bien integrado. Por último, añadiremos la vainilla antes de continuar con los ingredientes secos.

~A parte, tamizamos los ingredientes secos y añadimos 1/3 a nuestra mezcla anterior, revolviendo con varillas. Continuamos añadiendo 1/2 de la leche y volvemos con la harina, repitiendo el proceso. Cuando la masa esté bien integrada, machacamos unos huesitos y los añadimos con movimientos envolventes. Nosotros, dejamos un par de trocitos grandes para notarlos al morderlos. ¡Una sorpresa crujiente! ;)

~Llenamos nuestras capsulitas casi hasta arriba (esto depende de cómo queráis que os queden los cupcakes una vez horneados, nosotros queríamos que nos quedasen gorditos en vez de planos. No os quedarán tipo magdalena, no os preocupéis, no tendrán copete). Horneamos a la misma temperatura durante 20-25 min. (Depende de cada horno, a nosotros nos tardaron 20 minutos para que quedasen jugosos. Tened cuidado de que no os queden secos, para ello, hay que vigilar a partir de los 20 min.)

~Sacamos la bandeja y dejamos enfriar sobre rejilla durante 10 minutos antes de sacar los cupcakes y dejarlos enfriar en la bandeja por completo.

~Sacamos media hora antes de la nevera la mantequilla, para que esté blandita, y la partimos en trocitos. Comenzamos a batir a velocidad media y vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Seguimos batiendo hasta que la mezcla sea cremosa y homogénea, (hasta que el azúcar se haya integrado bien).
Si nos cuesta batir, podemos incorporar ya la cucharada de leche. Seguimos batiendo.

~A continuación, añadimos el licor de chocolate, sin dejar de batir.

~Por último, añadiremos el polvo de huesitos. Si utilizáis una boquilla de estrella muy cerrada, es conveniente que el polvo sea muy fino porque se os taponará al decorar. Siempre es recomendable utilizar boquillas más abiertas para estos casos.

~Decoramos nuestros cupcakes con manga pastelera, con la formita que queramos y después, espolvorearemos por encima con más huesitos triturados. Por último, podemos decorar con un trocito de huesito cada cupcake. Veréis qué sabor a huesitos tan auténticos tienen ;)


El veredicto fue que: al chef, al pinche y al niño-grande, les encantaron. El resultado es un sabor a huesitos 100%. Si sois amantes de este snack, os encantarán ;)

Para la próxima, Poty dice que quiere acompañarnos al asalto...Miedo me da controlar a estos dos chorizando.

Disfrutad del domingo y sed felices, dulceros
¡¡Feliz domingo!!
¡¡Abrazo de osete relleno de huesitos!!

HoneyKiss. 

martes, 19 de septiembre de 2017

¡Volvemos por todo lo alto! Merienda con Cuky 3ª Temporada

¡¡Muy buenas dulceros nuestros!!
¿Nos echábais de menos?. Porque nosotros a vosotros, ¡¡un montonazo!! =)
Estos meses de verano sin cocinar, se nos han hecho extraños pero, siendo sinceros, también se agradece desconectar un poco de la cocina de vez en cuando, sobre todo con el calor, que es enemigo número 1 declarado del horneado y del esfuerzo físico.

Os tenemos que confesar algo:  Al chef y a mí no nos gusta demasiado el verano.  Sí. Vamos en contra del mundo. Pero es que el calor no se lleva bien con nosotros. ¿Y qué decir del sol?. Mi archi-enemigo. Que me quema siempre que me ve. Me odia. Me la tiene declarada. Pero yo no le guardo rencor. El chef sin embargo...
Como ninguno de los dos podemos ver el sol (yo literalmente), somos más de andar escondiéndonos en las sombras o de recogernos en casa cuando más aprieta. Aunque aquí en Asturias sea un poco raro que "apriete". De hecho, este "verano" no ha sido "verano". De 5 días, tuvimos 6 nublados. El recuento os lo dejo a vosotros, para que saquéis vuestras propias conclusiones, (turbias, muy turbias).
Con este panorama de "verano-no-verano", ¿qué más excusa podemos buscar para estar deseandito de que llegue el otoño?. Si es que va a ser un alivio para todos. Dónde va a parar. Y es una estación tan bonita...¿verdad?. Las hojitas cayéndose, los colores marrones, ese olorcillo lejano a invierno (que nos encanta), y a Navidad (que nos encanta mucho más), los olores típicos del otoño y ese calorcillo que desprende el horno y que tanto se agradece en los días de lluvia.
Sí, el otoño y el invierno son nuestras estaciones favoritas. Queda declarado oficialmente y por escrito. No nos odiéis amigos del verano.
Espero que nos queráis un poquito más después de esta turbia declaración cuando os digamos que volvemos por todo lo alto, estrenando 3ª Temporada de la ya clásica merienda de los martes en este rinconcito peludil y dulcero: "Merienda con Cuky"...Titititiiiiii (musiquilla de programa ochentero).
Aquí el chef, a mi lado, taza de té en mano y gafas empañadas, está más emocionado que yo por esta temporada, en la que nos acompañarán blogueros geniales y en la que esperemos que disfrutéis tanto como nosotros =)
Nuestra primera invitada es Cristina, del blog "Alimenta-criss", en realidad era nuestra última invitada en la temporada pasada pero, por motivos personales nuestros, no pudimos publicar nuestra merienda y ahora, ¿qué menos que que ella inaugure esta 3ª temporada? =)
Para nosotros ha sido un placer tenerla miriendando con nosotros, ya que, es un amor. A Cuky ya lo tiene conquistado desde hace tiempo con sus maravillosas y dulces recetas que tenemos que decir que son muy de nuestro estilo porque nos encanta todo lo que vemos siempre que entramos en su blog. Es como uno de esos escaparates de pattiserie parisina en la que los pasteles parecen pequeños vestiditos de encaje cuidados al detalle. Los ojos nos hacen chiribitas. 
Como esos escaparates, Cris mima cada detalle y cada dulce, haciendo las tartas más ricas y más apetecibles que os podéis encontrar. Además de sorprendernos con otras originales y tentarnos mucho, mucho con chocolate. Si no conocéis a Cris pero sois tan dulceros como nosotros (que sabemos que sí ;) ), os encantará su blog =)


Brooklyn Blackout Cake
Cris - "Alimenta-criss"
 (Click en la foto para ver la receta de Cris)

http://alimenta-criss.blogspot.com.es/2013/05/brooklyn-blackout-cake-y-3-cumpleblog.html

(Nuestra versión)


(Molde desmontable de 18 cm.)
~100 grs. de mantequilla sin sal
~100 grs. de azúcar blanco*
~100 grs. de azúcar moreno*
~3 huevos L
~160 ml. de leche entera
~170 grs. de harina de trigo común
~1 cucharadita de levadura química (tipo royal)
~1/4 cdta. de sal
 ~1 cdta. de extracto de vainilla
~45 grs. de cacao en polvo desgrasado (tipo Hershey's)


(Relleno y cobertura)
~400 ml. de nata para montar
~200 grs. de chocolate con leche de cobertura (tipo nestlé)
~200 grs. de chocolate puro (tipo nestlé)***


Notas:
*Hemos dividido los 200 grs. de azúcar en:mitad blanco y mitad moreno con respecto a la receta original de Cris.
**Nosotros hemos optado por hacer una ganache de chocolate para el relleno y la cobetura. Queda una cremita consistente pero cremosa.
***Podéis echar los 400 grs. totales de chocolate puro o de chocolate con leche o jugar con las proporciones según os guste más. Lo importante es respetar las proporciones "1:1"--> Una parte de nata, otra de chocolate. Es decir, añadiremos la misma cantidad de nata que de chocolate para conseguir la consistencia de relleno y cobertura para estar tarta en particular, (en otro post, si queréis, os explicamos los tipos de ganache y las proporciones).

*Como el relleno y la cobertura de chocolate tiene que reposar, podemos hacerlo todo el día anterior al montaje de la tarta (ya que, también dejaremos reposar los bizcochos de un día para otro).


~Precalentamos el horno a 175º con calor arriba y abajo y forramos el fondo de un molde desmoldable de 18 cm con papel vegetal además, untaremos con spray desmoldante.

~Sacamos la mantequilla media hora antes de la nevera (para que esté a punto pomada), y la batimos con los azúcares hasta que la mezcla sea homogénea y se vuelva esponjosa (tomará un color más blanquecino y cremoso).
~Una vez que la mezcla esté cremosa, añadiremos los huevos uno a uno, sin dejar de batir. No añadiremos el siguiente hasta que no esté incorporado el anterior. A continuación, cuando hayamos incorporado los 3 huevos, añadiremos la vainilla.

~Tamizamos a parte los ingredientes secos en otro bol: harina, cacao, levadura y sal, los juntamos bien y añadimos 1/3 a nuestra mezcla de ingredientes húmedos, revolviendo con unas varillas manuales.

~A continuación, añadimos 1/2 de la leche, removiendo de nuevo con las varillas. Repetimos volviendo a echar harina y de nuevo la leche, acabando siempre por último con la harina. Revolvemos bien sin incorporar aire pero, lo suficiente como para que la mezcla esté homogénea y no queden grumos de harina sin integrar.

~Dividimos la masa en 3 partes iguales (podemos ayudarnos de una báscula para pesar la masa o de una cuchara para helados) y, si tenemos los 3 moldes de 18 cm, podemos meter los 3 directamente en el horno si no, como nos pasa a nosotros, llevaremos el molde con 1/3 del total de la masa al horno y los otros dos 1/3, los reservaremos bien tapados en la nevera con papel film.

~Horneamos las 3 partes a la misma temperatura (175º) durante 20-25 min., (a partir de 20 min. estaremos atentos para que no se queden secos). Cuando lo saquemos, lo dejamos enfriar 10 minutos en el molde, antes de desmoldar. Cuando desmoldemos, dejamos enfriar sobre la rejilla por completo antes de envolver con papel film. 
Dejaremos reposar los bizcochos de un día para otro, como el frosting. Montaremos la tarta al día siguiente.


~Ponemos a calentar en un cazo la nata hasta que llegue a hervir, apartamos del fuego y la echamos sobre el chocolate ya troceado. Removemos bien y con paciencia hasta que se haya integrado con el chocolate y la mezcla sea homogénea y líquida.

~En el mismo bol donde hemos mezclado, dejamos que enfríe a temperatura ambiente y tapamos con papel film antes de llevar a la nevera, donde reposará de un día para otro hasta el montaje de la tarta.



 ~Una vez hayan reposado los bizcochos y la ganache, (al día siguiente), recortamos la parte de arriba de todos los bizcochos, igualándolos y nivelándolos y ¡NO TIRAREMOS LAS MIGAS!, ya que, las aprovecharemos para la decoración, que es el look clásico de este cake.

~Trituramos los trocitos de bizcocho que quitamos hasta que queden miguitas y reservamos.

~Colocamos el primer bizcocho sobre el plato o stand donde queramos hacer la tarta, "pegándolo" al mismo con un pegotito de ganache (para evitar que se mueva al rellenarlo y decorarlo). Echamos ganache sobre el primer bizcocho (al gusto, aunque podéis repartir la mezcla dejando un poco para la cobertura final), y repetimos cuando coloquemos encima el segundo bizcocho.
Al colocar el 3º y último bizcocho, cubriremos todo con ganache (una capa que sellará las migas, aunque si se nos cuela alguna, no pasa nada porque este tipo de tarta va a llevar muuuuchas miguitas encima a modo de decoración). Llevamos a la nevera al menos 1 hora para que la cobertura coja consistencia y podamos darle otra capa.

~Pasada esta hora, sacamos de la nevera y damos una segunda capa de ganache con lo que nos queda de crema. Volvemos a refrigerar otra hora.

~Por último,decoraremos con las migas que teníamos reservadas. No hay truco, aquí hay que mancharse un poquito porque hay que ir poniendo las miguitas con las palmas de las manos e igualándolo. Como la ganache queda "pegañosita", no tendremos problema para que se peguen =)

~¡Et voilá!. Podéis ponerle alguna decoración más pero, el clásico "Brooklyn Blackout cake" lleva sólo esta decoración de miguitas. Todo un clásico que no os podéis perder los más chocolateros ^^





1. ¡Hola Cris!,¡Bienvenida a la primera merienda de esta temporada!. Para calentar motores, como ya es costumbre, háblanos un poquito de ti. ¡Guau!.

"Pues nada interesante que contar...Una chica normal apasionada de la gastronomía desde que pequeña pero que lamentablemente no se dedica a nada relacionado con ese mundo. Me encanta cocinar aunque apenas cocino nada ya que no tengo tiempo ni para respirar. Lo que más me gusta es el mundo de la repostería y no solo hornear sino comprar mil artilugios ...aromas...colorantes...ingredientes...moldes....a mí no me metas en una tienda de ropa, a mí méteme en una tienda de menaje o alguna tienda especializada en repostería....y me verás disfrutar como una niña en Disneylandia! Ahhh también me encantan los libros de cocina, tengo más de 300 y no puedo para de comprar!!



2.¿Qué te llevó a crear el blog, y qué es lo que más te gusta de tenerlo?. 

"Lo del blog es una serie de circunstancias que una llevaba a la otra. En un principio empecé escribiendo las recetas a mano en un montón de libretas, luego empecé a escribirlas en el ordenador para tenerlas siempre a mano, después empezó esto de los blogs y como yo soy tan torpe para esto de los ordenadores pensé que sería super complicado abrir uno, pero un buen día me dio por curiosear...trastear.. y cuando me di cuenta ya lo tenía abierto, no podía creer lo fácil que había sido.

Lo que más me gusta es que jamás pensé que alguien me seguiría a mí y cuando vi que de repente tenía seguidores me emocioné. Eso es lo que más me gusta, mis seguidores."



3.¿Cuándo comenzó tu pasión por la cocina?.

"Desde que tengo uso de razón, ya de bien pequeña estaba ayudando a mi madre y abuela en la cocina de casa. Me encantaba hacer muñecos con masa de pan!!"



4.¿Cuál es tu plato estrella?, ¿y el que más te gusta comerte, aunque no seas tú quien lo prepare?

"Pues dicen que el arroz al horno, todo el mundo quiere que haga este arroz cuando vienen a comer a casa. Lo que más me gusta comer es chocolate, bombones...tartas...estaría las 24h. del día comiendo cosas con chocolate, Mmm.."



5.¿Y cuál es tu desastre culinario?.

"Normalmente mis propias tartas de cumple o las tartas que hago para regalar a alguien en su cumpleaños, no sé muy bien porqué pero suelen ser auténticos desastres, sin embargo cuando hago una tarta porque sí, sin ser ningún día especial me salen de lujo!."



6.¿Hay algún plato que te de miedo preparar?,¿algún reto personal?.

"No hay ningún plato que me de miedo, lo único malo es el poquísimo tiempo del que dispongo, pero miedo no. Mis retos personales son hacer bien una receta que me sale mal, normalmente la gente tira la toalla pero yo no paro hasta conseguir que me salga bien, se convierten en obsesiones."



7.¿Eres más de dulce o de salado?.

"Me gusta el salado y me vuelve loca el dulce."



8.¿Qué ingrediente y qué utensilio no puede faltar en tu cocina?.

"Ingrediente...chocolate!. Si podemos llamar utensilio al horno este sería sin duda mi número uno."



9.¿Qué es lo que más te gusta de tu blog?, ¿y de nuestro blog?.

"De mi blog lo que más me gusta y aunque me repita es: mis seguidores, y de vuestro blog es absolutamente todo."



10.Como para nosotros es muy importante la música y siempre cocinamos escuchándola, ¿qué música te gusta?,y ¿cuál es tu canción favorita?.

"Me gusta la música House y la Soulful house, en cuanto a Españolas es Fangoria mi grupo favorito de toda la vida, desde que eran Alaska y los pegamoides. Mi canción favorita...buffff que difícil....pues por ejemplo “Entre mil dudas” de Fangoria (por decir una)."



¿Qué os ha parecido?.
Tentador como poco,¿verdad?. Es un pastel ideal para los más chocolateros. Algo así como el primo-hermano del famoso pastel "Muerte por chocolate". Un pecadazo chocolatil que se va directo a las cartucheras, pero eso vale más no pensarlo, que la vida son dos días y hay que darse caprichillos ;)
 Como la tarta era para el cumple de una gran amiga (y tita de Poty y Cuky), no pudimos hacer foto del corte en casa pero...aquí tenéis la prueba. Se dio buena cuenta de ella ;)

¡¡Abrazo de osete chocolatero!!
Honey Kiss.